En las últimas horas, el Gobierno decidió reforzar el monitoreo del mercado financiero y reforzó controles. El Banco Central y la Comisión Nacional de Valores (CNV) pusieron la lupa sobre las tasas y cauciones bursátiles. El propósito es frenar operaciones que puedan presionar sobre el dólar y desestabilizar el frente cambiario.
Hasta las elecciones de octubre, el equipo económico busca mantener la divisa dentro de la banda establecida, que este martes se ubicó entre $953 y $1.468. El objetivo oficial es que no haya movimientos bruscos que alteren las expectativas del mercado en medio del proceso electoral.
Controles sobre operaciones y futuros
Desde hace semanas, los organismos oficiales siguen en tiempo real volúmenes, precios y participantes de las operaciones. La premisa es que todos los actores cumplan con las normas establecidas por las autoridades. Según trascendió, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, sospechan que algunas entidades buscan aprovechar puntos débiles del sistema financiero.
Una de las mayores preocupaciones es el fuerte incremento en los mercados de futuros. En los últimos meses, estas operaciones multiplicaron varias veces sus volúmenes. En promedio, el sector solía mover medio billón de pesos mensuales, pero en lo que va de 2025 la cifra se cuadruplicó y superó los 2 billones.
La CNV vigila cauciones y Bolsa porteña
El salto en la actividad comenzó a mediados de abril, cuando el Gobierno flexibilizó el cepo cambiario y permitió que individuos compren libremente dólares. Esa decisión generó más dinamismo en todos los segmentos financieros y obligó a reforzar los controles.
La CNV también puso la mirada en lo que ocurre en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en los mercados de dinero y en la curva de títulos públicos. Además, se sigue de cerca la actividad de BYMA, dueña de la mayor parte de la Caja de Valores, y de los mercados de futuros como Rofex.
El mercado de cauciones, clave para que los bancos se presten fondos entre sí, mostró una diversificación acelerada. Según fuentes oficiales, esta dinámica obliga a un monitoreo más estricto y a un seguimiento detallado de los flujos de dinero.
Con este escenario, el Gobierno de Javier Milei apuesta a que el refuerzo en el monitoreo del mercado financiero ayude a sostener la calma cambiaria. La estrategia busca evitar movimientos especulativos que alteren la cotización del dólar en un contexto político y económico sensible.