Un grupo representativo de tenedores de bonos venezolanos afirmó este viernes su disposición a iniciar conversaciones para la reestructuración de la deuda con el país, supeditado a la obtención de la debida autorización para tales negociaciones.
En el contexto de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con la captura de su presidente, Nicolás Maduro, los bonistas mantienen la expectativa de reestructurar la deuda soberana, según reporta Reuters.
Estado de la situación de la deuda venezolana
La deuda venezolana se encuentra en situación de impago (default), y las sanciones vigentes impuestas por Estados Unidos impiden al grupo establecer contacto con el Gobierno venezolano sin una exención o permiso especial.
“El Comité de Acreedores de Venezuela está preparado para iniciar un proceso negociado (de reestructuración de la deuda), una vez que sea autorizado”, indicó en un comunicado el grupo, que incluye a entidades como GMO, Greylock Capital, Fidelity, T Rowe Price, Mangart Capital y Morgan Stanley Investment Management.
Tras un período de profunda recesión y un esquema de sanciones de Estados Unidos que marginó al país del sistema financiero internacional, Venezuela declaró el cese de pagos de su deuda a finales de 2017. Este incumplimiento abarcó tanto a los bonos emitidos por el Estado como a los títulos colocados por la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA).
De acuerdo con lo consignado por Reuters, el país acumula aproximadamente 60.000 millones de dólares en bonos en situación de impago. Si se consideran además las obligaciones de PDVSA, los préstamos bilaterales y los laudos arbitrales internacionales, la deuda externa total oscila entre 150.000 millones y 170.000 millones de dólares, dependiendo de los criterios aplicados para el cómputo de intereses y sentencias judiciales.









