Este movimiento se produce en un contexto donde la U.S. International Development Finance Corporation (DFC), el banco de desarrollo del gobierno estadounidense, ha indicado que ha tenido encuentros recientes con funcionarios argentinos para explorar oportunidades en sectores críticos, como la infraestructura.
Según informaron fuentes cercanas a las negociaciones, la belga Dredging, Environmental and Marine Engineering NV (DEME), que es una de las dos empresas aún en la contienda junto con Jan De Nul, la cual ha estado dragando la Hidrovía durante más de tres décadas, presentó su propuesta el 27 de febrero como el único oferente formal, pero con el apoyo y en diálogo con las firmas estadounidenses Great Lakes Dredge & Dock (GLDD) y Clear Street. Esta información fue confirmada por fuentes involucradas en el proceso y por representantes de la compañía.
Clear Street actúa como asesor financiero, ayudando en la estructura del proyecto y en la búsqueda de inversores, al mismo tiempo que está evaluando una posible participación como inversor. Desde la compañía informaron que ven en la Argentina bajo la administración de Milei una oportunidad para invertir en infraestructura, especialmente en un contexto de apertura hacia el capital extranjero, particularmente de Estados Unidos.
GLDD, la mayor proveedora de servicios de dragado en Estados Unidos, también confirmó que están en conversaciones con DEME para unirse al proyecto, desempeñando un papel operativo y considerando la posibilidad de invertir en la concesión.
El modelo de inversión también contempla la potencial inclusión de otros actores internacionales, como fondos de infraestructura y organismos multilaterales, entre ellos la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial.
La DFC también está en la mezcla, con un representante del banco de desarrollo estadounidense indicando que “DFC recientemente mantuvo reuniones productivas con el Gobierno argentino para analizar inversiones estratégicas en distintos sectores, incluyendo minerales críticos e infraestructura”. Por motivos de sensibilidad comercial, añadieron que no pueden brindar detalles sobre “los posibles acuerdos”.
La Hidrovía Paraguay-Paraná es esencial para la economía del país, ya que representa casi el 80% de las exportaciones agroindustriales y conecta los principales centros productivos con Brasil, Paraguay y Bolivia.
Este creciente interés se manifestará en un contexto donde Argentina, bajo la administración de Javier Milei, busca estrechar lazos con Estados Unidos, promocionando al país como un destino atractivo para la inversión de capital occidental. Al mismo tiempo, Washington está fomentando una mayor participación en sectores clave y limitando la influencia de China en la región.










