El plazo fijo constituye uno de los mecanismos de ahorro más extendidos entre los ciudadanos argentinos. En un contexto económico caracterizado por una inflación elevada, esta modalidad de inversión, que consiste en la cesión de una suma de dinero a una entidad bancaria de preferencia a cambio de una rentabilidad preestablecida, se erige como una de las alternativas operativas más seguras.
Adicionalmente, la operación se distingue por su celeridad, simplicidad y estabilidad, lo cual, en un entorno de incertidumbre e inestabilidad financiera, la posiciona como una de las mejores opciones, dada su naturaleza tradicional y segura en comparación con otras opciones de ahorro.
Plazo fijo en enero de 2026: rendimiento al depositar $550.000 a 30 días
El Banco de la Nación Argentina dispone de un simulador oficial de plazo fijo, cotizado en pesos, que permite calcular el retorno estimado al invertir un monto específico de dinero. Al igual que en otras instituciones, la rentabilidad a percibir varía según el canal utilizado para la operación. A modo de ejemplo, se presentan los siguientes resultados para una inversión de $550.000 a 30 días:
Mediante sucursal
Si la operación se concreta a través de una sucursal, la Tasa Nominal Anual (TNA) asciende al 20,50%, y la Tasa Efectiva Anual (TEA) es del 22,54%. Esto implica una ganancia de $9.267,12 en concepto de intereses, resultando en un retorno total de $559.267,12.
Mediante canales electrónicos
En contraste, si la operación se efectúa mediante canales electrónicos, la Tasa Nominal Anual (TNA) se sitúa en 23,50%, y la Tasa Efectiva Anual (TEA) alcanza el 26,21%. Ello conlleva una ganancia de $10.623,29 en intereses, con un retorno total de $560.623,29. Este método ofrece un margen de ganancia superior, en virtud del interés de las entidades bancarias por incrementar la utilización de plataformas virtuales para este tipo de transacciones.









