El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, mantuvo un intenso intercambio verbal con la senadora nacional Juliana Di Tullio, de extracción kirchnerista, tras la promulgación y reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal. Esta normativa constituye un instrumento mediante el cual el Gobierno nacional aspira a fomentar la regularización de activos no declarados y la incorporación de divisas al sistema bancario formal.
El inicio de la controversia se produjo cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, comunicó a través de la red social X la entrada en vigencia del nuevo régimen. “Ha quedado reglamentado el Régimen de Inocencia Fiscal”, declaró Adorni, quien además enfatizó que la iniciativa busca revertir un período en el que, a su juicio, las políticas previas habían desalentado a los ahorristas del sistema formal. Concluyó su mensaje con la frase: “Cambio de época: ahora lo tuyo es tuyo”.
El mensaje de Caputo que motivó la réplica de Di Tullio
Caputo replicó el mensaje de Adorni y reforzó el llamado oficial: “Ahora sí, todos a llevar sus ahorros al banco”. El funcionario argumentó que la canalización de las divisas de los argentinos hacia el circuito financiero propiciará una aceleración del crecimiento económico, permitirá una reducción impositiva más expedita, mejorará la competitividad, dinamizará el empleo y los salarios, y generará rendimientos por los depósitos. “¡Todo beneficio!”, subrayó.
La respuesta de la senadora Di Tullio fue inmediata y dirigida al ministro. “¡Hay que dar el ejemplo Toto!”, escribió, lanzando una frase que avivó la controversia: “Traé la que tenés afuera y ponela en el Banco Nación”. El mensaje adquirió rápida difusión en las redes sociales, sumando un nuevo episodio al enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición en torno a las políticas económicas.
Detalles de la Ley de Inocencia Fiscal
La reglamentación ha tornado operativos los mecanismos contemplados en la Ley de Inocencia Fiscal, promoviendo un esquema de sinceramiento tributario continuo para activos no declarados, denominado en la jerga oficial como un “blanqueo popular permanente”. El propósito es posibilitar la utilización de fondos informales —incluyendo las divisas atesoradas— sin revisiones retroactivas, siempre y cuando se cumplan las obligaciones tributarias futuras.
Asimismo, el decreto puso en funcionamiento el Régimen Simplificado de Ganancias, especificó el alcance del denominado “tapón fiscal” y habilitó un mecanismo de regularización voluntaria que ofrece la posibilidad de evitar o extinguir la acción penal mediante el pago de capital, intereses y multas. De acuerdo con información oficial, aproximadamente 23.000 contribuyentes ya se han adherido, y el Gobierno anticipa que la reglamentación estimulará nuevas incorporaciones.










