Según información divulgada por The Athletic, Fernández, de 25 años, tiene un contrato con el Chelsea hasta 2032; sin embargo, la incertidumbre respecto a su futuro ha crecido tras declaraciones controvertidas en marzo, que llevaron a su exclusión de dos partidos por decisión de su entonces entrenador, Liam Rosenior. Aunque se está evaluando la propuesta de renovación, su agente, Javier Pastore, señaló que podría buscar nuevas alternativas si no se llega a un acuerdo tras el Mundial.
Con la salida de Rosenior como entrenador, surgieron rumores que apuntan a un interés del Manchester City, aunque no será el único club en buscar fichar al exjugador de River Plate y Defensa y Justicia, dado que tanto el París Saint Germain como el Real Madrid también están pendientes de su situación post-Copa del Mundo.
Desde su llegada al Chelsea en enero de 2023, procedente del Benfica por 120 millones de euros, Fernández ha participado en 163 encuentros y ha conquistado la Copa Mundial de Clubes y la Conference League. En la presente temporada, ha contribuido en 48 partidos, anotando 12 goles y proporcionando 6 asistencias. Actualmente, el Chelsea ocupa la séptima posición en la Premier League, mientras que el Manchester City se mantiene empatado en puntos con el líder Arsenal, después de vencer 1-0 al Burnley.
El mediocampista español Rodri tiene un vínculo con el City vigente hasta 2027; su entrenador, Pep Guardiola, se mostró optimista sobre una posible extensión de contrato, a pesar del interés del jugador en regresar a la liga española y su disposición con respecto a un posible fichaje por el Real Madrid. Esta situación podría generar un vacío en la plantilla del club inglés de cara a la próxima temporada.
El despido de Rosenior como técnico del Chelsea representa un nuevo capítulo en la crisis interna que ha llevado al club londinense a un notable declive en su desempeño a lo largo del año. La derrota de 0-3 frente al Brighton aceleró esta decisión, tras semanas marcadas por conflictos internos y crecientes presiones sobre la dirección técnica. Uno de los factores desencadenantes más evidentes de este quiebre fue la suspensión por dos partidos impuesta a Enzo Fernández, mediocampista argentino, cuya expresión de “gusto por la ciudad de Madrid” en una entrevista aumentó los rumores sobre su posible llegada al Real Madrid y generó malestar dentro del vestuario, debilitando la posición del entrenador.










