A pesar de los llamados a la conciliación, impulsados por el presidente Javier Milei a través de una reunión de Gabinete posterior a la ceremonia y otra de mesa política, la confrontación entre los aliados de Karina Milei y los representantes de Caputo continuó por medio de la comunicación antes, durante y después del evento, en el que el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, hizo fuertes advertencias sobre la “división” y la “polarización”, sin que desde Balcarce 50 se manifestaran reacciones negativas.
Con un atuendo que recuerda a los personajes de la serie británica Peaky Blinders, Caputo se destacó entre decenas de sacos azules durante la caminata que llevó al presidente desde la Casa Rosada hasta la Catedral. En ese trayecto de 200 metros, Milei se mostró acompañado por Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, acusado por Caputo y su equipo digital de manejar la cuenta @PeriodistaRufus, conocida por emitir críticas duras hacia Las Fuerzas del Cielo y, en ocasiones, hacia el propio Presidente. A pesar de haber salido juntos, no hubo saludos ni gestos de acercamiento entre Martín Menem y el asesor presidencial.
Esa imagen fue casi la única aparición de Caputo en la transmisión oficial, dirigida por el cineasta Santiago Oría, cercano a los hermanos Milei. Aunque Caputo apareció durante la ceremonia en una toma general, se le vio en un contexto menos favorable mientras García Cuerva criticaba el “terrorismo de las redes”, un ámbito que es la especialidad de su equipo digital. En un guiño a su asesor, el Presidente comentó que “terrorismo” era “una palabra un poco exagerada” para describir la actividad en redes sociales. Caputo respondió: “No importa, no me interesa salir en ningún lado”, una frase que fue escuchada por los aliados más cercanos.
Dentro del oficialismo, nadie cree que su escasa visibilidad en las fotos oficiales haya sido casual. Su ausencia se notó en las imágenes enviadas por la Presidencia, que no lo mostraron ni en las quince instantáneas del tedeum ni en las seis del paso posterior por el Cabildo, donde los funcionarios cantaron el Himno Nacional. Solo una parte de su sobretodo es visible detrás de un Milei que saluda a la multitud en una de estas fotos.
Además, la transmisión oficial se cuidó de no mostrar al presidente mientras García Cuerva hacía sus comentarios más ácidos. También se evitaron primeros planos de la senadora libertaria Patricia Bullrich, quien ha expresado críticas sobre la permanencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; sin embargo, el Presidente no dudó en saludarla en el tedeum y luego incluirla en el balcón de la Casa Rosada tras los actos oficiales.
“En resumidas cuentas, acá está definido el proyecto nacional argentino de los próximos 20 años. La política lo único que tiene que hacer es no estorbar. La libertad avanza”, escribió Caputo en la noche del lunes, buscando distanciarse de la disputa interna. Sin embargo, su comentario sobre “la política” coincide con las críticas que Las Fuerzas del Cielo han dirigido hacia los Menem, a quienes vinculan con casos de corrupción; desde el menemismo, se cuestiona a Caputo por su aparente desconexión con la realidad política, acusándolo de basar su estrategia únicamente en redes sociales. Afirman que sigue un “proyecto personal” y no el “proyecto nacional de Javier y Karina”, que, según ellos, “Martín sigue con lealtad”.
Al igual que Karina Milei, los Menem se expresan en privado sobre la presión mediática que se relaciona con Caputo, sugiriendo que muchos de los escándalos que afectan al gobierno pueden haber sido orquestados por grupos afines a Las Fuerzas del Cielo. La lucha, que tuvo su expresión más reciente en el ámbito comunicacional, augura nuevos episodios en el futuro.











