Estaban Fernández abrió el marcador a los 42 minutos. Los jugadores de Independiente dejaron el campo siendo abucheados, no obstante, Lencioni brilló en el segundo tiempo. A los ocho minutos, el futbolista notó una oportunidad durante un rápido contraataque y, desde fuera del área, realizó un disparo que se estrelló contra el travesaño antes de ingresar al arco defendido por Rodrigo Rey.
El tercer gol del equipo mendocino, que fue también el segundo de Lencioni en el partido, llegó a los 15 minutos de la etapa complementaria. Tras un lateral desde la derecha, el mediocampista recibió el balón y, con sutileza usando el borde interno de su pie zurdo, lo colocó contra el segundo palo del arquero Rey, demostrando su calidad.
Lencioni, un talentoso jugador de 25 años oriundo de Rafaela, se encuentra a préstamo en Gimnasia desde Belgrano y ya ha anotado 16 goles en 60 partidos con el club. Es considerado uno de los pilares del equipo que, bajo la dirección de Hernán Franco, logró el ascenso a primera división a fines de 2025.
Durante el desarrollo del segundo tiempo y con la situación adversa, el público de Independiente mostró su descontento, abucheando y expresando su enojo tanto hacia los jugadores como hacia la dirigencia del club.
Tras el final del encuentro, Lencioni, quien fue destacado como la figura del partido, compartió sus impresiones sobre el mismo: “Me quedo con el segundo por el control y porque la quise poner ahí. No se me venía dando, estaba cerca y gracias a Dios pude convertir”. También reflexionó sobre el desempeño del equipo: “Por momentos nos superaron, después logramos hacer el gol, ellos se desesperaron, nos dejaron espacios y lo aprovechamos. Nuestro objetivo era mantener a Gimnasia en primera, pero ahora nos animamos a más”.
La derrota generó un clima de descontento general entre los hinchas de Independiente, quienes no hicieron distinción y criticaron a todos los integrantes del equipo, incluyendo al técnico Jadson Viera, quien lleva solo dos partidos al frente del plantel. Los seguidores del Rojo se manifestaron con gritos como “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo” y abandonaron el estadio visiblemente molestos, algunos incluso antes de que el partido concluyera.
Al finalizar el encuentro, el entrenador Viera analizó la actuación del equipo: “No fue un buen partido. Creo que hubo mucha diferencia con el partido pasado. Pensé que íbamos a estar un poquito mejor”. A su vez, mencionó la necesidad de ajustar el sistema táctico para el próximo encuentro, enfatizando la importancia de lograr un equilibrio en el equipo y que el siguiente partido será crucial, ya que de haber ganado, se habrían posicionado en la cima del torneo.












