En los minutos finales, cuando se jugaba tiempo adicional, una rápida contra de Vélez culminó con una infracción de Montero sobre Simón Escobar dentro del área. El árbitro Sebastián Zunino no dudó en sancionar la pena máxima, la cual fue correcta, dado que el guardameta colombiano impactó la pierna izquierda del jugador de Vélez. Asimismo, se justificó la tarjeta amarilla, puesto que la acción se produjo en una disputa por el balón.
Dilan Godoy asumió la responsabilidad del tiro desde los doce pasos, pero el remate se estrelló en el palo derecho, mientras Montero se arrojaba hacia el lado opuesto. La afición y los jugadores de Boca celebraron la acción como un gol, ya que les otorgó una segunda oportunidad en el partido.
El partido concluyó sin goles, lo que llevó a definir el resultado mediante una tanda de penales, en la que Montero volvió a ser fundamental al detener los tiros de Elías Gómez y Thiago Silvero. En el segundo caso, surgió controversia debido a que se alegó que el colombiano se había adelantado, aunque las imágenes mostraron que su talón izquierdo estaba sobre la línea.
A sus 31 años, Montero se destacó nuevamente en una definición por penales, como lo hiciera previamente ante O’Higgins en los 16avos de la Copa Sudamericana. Boca Juniors le abonó 4.000.000 de dólares a Vélez para adquirir su ficha.
La actuación de Montero fue vital, permitiendo que el equipo dirigido por Rodolfo Arruabarrena se clasificara a los cuartos de final de la Copa Argentina, donde se enfrentará a Racing.
Tras el encuentro, el arquero comentó sobre la jugada que resultó en el penal a favor de Vélez: “Fue una jugada en la que tenía toda la ventaja el jugador de ellos. Son decisiones que uno toma y lo primero que uno piensa es que no te conviertan. También hubo errores que no hay que cometer”. También reconoció la suerte que tuvieron con el remate fallido de Vélez: “ese palo nos dio vida”, aunque destacó que “más allá de eso jugamos un muy buen partido, con un muy buen rival. Pienso que tuvimos bastantes situaciones para convertir y ellos la más clara la tuvieron en el minuto 90 con el penal”.
Con este triunfo, Boca Juniors se posiciona entre los ocho mejores del torneo y busca su cuarto título en esta etapa de la Copa Argentina, que se inició en 2011.
En los próximos días, el equipo de la Ribera afrontará una intensa agenda, con tres partidos en 10 días. Este sábado a las 14.30 se medirá con Gimnasia y Esgrima de Mendoza por la octava fecha del Torneo Clausura. El martes, a las 21.30, recibirá a San Pablo en el partido de ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El viernes, volverá a jugar en casa contra Central Córdoba de Santiago del Estero. Finalmente, el martes siguiente, se jugará la revancha ante el conjunto paulista en busca de la clasificación a las semifinales.












