El aumento de las tarifas aéreas, en contraste con los precios de los micros de larga distancia, está generando un incipiente traspaso de pasajeros del avión al ómnibus, sobre todo en rutas de hasta 1100 kilómetros. La situación de Flybondi, que suspendió sus operaciones el 6 de agosto, profundizó esta tendencia y le devolvió terreno a los micros, que en los últimos años habían perdido pasajeros frente a las aerolíneas de bajo costo.
Mientras el futuro de Flybondi sigue sin definirse, sus competidoras en el mercado de cabotaje redoblan esfuerzos para captar a los pasajeros que quedaron sin opción. Aerolíneas Argentinas y JetSmart ampliaron su oferta de vuelos, aunque la fuerte caída en la capacidad de Flybondi terminó abriéndoles una ventana de oportunidad a los micros de larga distancia.
Desde el 6 de agosto, Flybondi corre contra el tiempo para conservar su Certificado de Explotador de Servicios Aéreos (CESA), que vence el 20 de septiembre. La compañía viene perdiendo participación en el mercado de cabotaje desde marzo, en medio de numerosas cancelaciones. Julio fue su mes más crítico, según las estadísticas de la Administración Nacional de Aviación Civil.
Ese mes, Flybondi trasladó apenas 13.639 pasajeros, 248.734 menos que en julio de 2025. Esa baja, sumada a la caída en el volumen de pasajeros de American Jet y de otras aerolíneas, derivó en un total de 109.127 pasajeros menos en el mercado doméstico respecto del año anterior.
Ese espacio está siendo aprovechado por Aerolíneas Argentinas y JetSmart, que según datos del sector aumentaron su oferta doméstica un 8% y un 6% interanual en julio y agosto de 2026, respectivamente. Sin embargo, ese crecimiento cubre solo una parte de la fuerte caída de Flybondi, cuya oferta de asientos y operaciones se desplomó un 96% interanual: su participación en el tráfico doméstico pasó de rondar el 15% en 2025 a menos del 1% en 2026.
En ese escenario, la disputa por los pasajeros no se limita a las aerolíneas. Los micros de larga distancia recuperaron protagonismo gracias a precios más accesibles. Desde una cámara empresaria del sector de buses de larga distancia señalaron que la brecha entre los valores del avión y del micro se amplió considerablemente, y que se volvió a la lógica de que viajar en ómnibus resulta mucho más económico que hacerlo en avión. Según los datos de esa entidad, el costo de viajar en micro puede ser hasta un 81% menor al aéreo, cuando en otros períodos esa diferencia rondaba apenas el 15%.
Particularmente en las rutas de hasta 1100 kilómetros se percibió una leve migración de pasajeros hacia el micro, aunque desde el sector aclararon que esta tendencia no responde únicamente a la crisis de Flybondi, ya que había comenzado a notarse desde mediados del año anterior, en paralelo con la suba de las tarifas aéreas.
Los valores actuales reflejan la magnitud de esa brecha. Para un viaje entre Buenos Aires y Córdoba del 7 al 11 de septiembre, el pasaje aéreo de ida y vuelta cuesta alrededor de $164.000 en Aerolíneas Argentinas y $182.000 en JetSmart, ambos solo con equipaje de mano. El micro, en cambio, ofrece pasajes desde unos $70.000, un 57% menos.
En la ruta Buenos Aires-Mendoza, los pasajes aéreos de ida y vuelta arrancan en $395.000 en Aerolíneas Argentinas y $391.000 en JetSmart, mientras que los micros tienen opciones desde $100.000, un ahorro del 75%.
En Buenos Aires-Puerto Iguazú, los vuelos de ida y vuelta cuestan $351.000 en JetSmart y $364.000 en Aerolíneas Argentinas, frente a pasajes en micro desde $160.000, un 56% menos.
En Buenos Aires-Bahía Blanca la diferencia es todavía mayor: Aerolíneas Argentinas vende pasajes desde $487.000 solo con equipaje de mano, mientras que el micro cuesta unos $97.000, un 81% menos. JetSmart no opera actualmente esa ruta.
El panorama cambia, sin embargo, para las distancias mayores a 1100 kilómetros, donde la diferencia de precio no siempre alcanza para que los pasajeros habituales del avión opten por el micro. En la ruta Buenos Aires-Salta, por ejemplo, hubo días en las últimas semanas en que JetSmart no tenía asientos disponibles, mientras que en Aerolíneas Argentinas las tarifas partían de $450.000 por tramo. Los micros ofrecían boletos desde $106.000, un 76% menos. Pese a esa diferencia, desde el sector de los buses de larga distancia señalaron que en distancias más extensas buena parte de los pasajeros prefiere no viajar o postergar el viaje antes que cambiar de medio de transporte.












