La situación de los paros educativos ha generado preocupación en la comunidad académica. Negri comentó: “La verdad que para nosotros es muy angustiante la situación, porque queremos tener las aulas llenas de alumnos, de docentes, de no docentes, de investigadores. No nos gusta parar, la verdad que es tristísimo ver la facultad. Pero también es muy triste saber lo que están atravesando los docentes, los no docentes, toda la comunidad. Desde ese lado uno hace equilibrio, pero queremos estar en las aulas, queremos abrir las puertas de la facultad”.
Si bien es un hito que ella asuma como decana, también trae consigo una reflexión sobre el papel de las mujeres en áreas tradicionalmente masculinas. Al respecto, expresó: “En lo personal es un orgullo muy grande. Ser yo la persona elegida por toda la comunidad me llena de orgullo y de satisfacción. Por otro lado creo que esto representa una amplia trayectoria, un amplio compromiso con la facultad, con la universidad. Es una gran oportunidad para demostrar que las mujeres, cuando nos capacitamos, cuando queremos, tenemos la posibilidad”. Destacó la importancia de cambiar el paradigma en torno a que las mujeres pueden ocupar roles de liderazgo basados en sus méritos y esfuerzo.
La conversacion también incluyó una reflexión sobre la percepción del título de médico en la sociedad. Aquel dicho de “mi hijo el doctor” parece tener una vigencia inesperada, y a esto Negri comentó: “Hay que separar lo que es la matrícula -que sería cuántos alumnos tenemos o cómo se desarrolla la graduación- de la necesidad de los médicos. Yo creo que no hubo grandes cambios al respecto. Todavía existe esto de ‘mi hijo el doctor’. Creo que conservamos una cuota de vocación quienes estamos en el medio; siempre queremos que nuestros hijos o nietos sigan un poco la tradición”. No obstante, enfatizó que el asunto es más complejo, dado que la elección de especialidades ha cambiado, y eso no implica una disminución en la matrícula o en la necesidad de médicos en general.
En cuanto a déficits específicos en ciertas especialidades, externó que, si bien en momentos críticos se evidencian carencias, como en la última pandemia donde faltaban terapistas, actualmente se observa la necesidad de psiquiatras y pediatras. “Hoy vemos que la mayoría de los estudiantes son mujeres y eligen profesiones que no sean tan sacrificadas, y se tiran más para la Dermatología. Va mutando un poco esto”, admitió. Sin embargo, aseguró que el sistema médico está cubriendo entre el 83 y 90 por ciento de las vacantes de residencias, lo que indica que el funcionamiento general es aceptable tanto a nivel local como nacional.
Al hacer referencia a las razones detrás de la elección de especialidades, Negri señaló que no todo es consecuencia de factores sociales o económicos: “No sé si tanto que ver con lo social y con lo que estamos atravesando a nivel sociedad, porque la verdad es que nuestros alumnos se entusiasman mucho en llegar al sistema, conocer la realidad social e interactuar con los pacientes. Está bien que el sistema nos está exigiendo cada vez más. De hecho a veces hablamos de violencia, de agresiones, pero tampoco es un fenómeno tan alto, ¿no?”. Indicó que estos cambios también reflejan las aspiraciones de la juventud actual, que plantea diferentes expectativas sobre su futuro profesional y personal.
“Sí, creo que estos cambios tienen que ver más bien con lo que le pasa a la juventud, a la gente joven, cómo proyecta su estilo de vida, cuáles son sus expectativas. Cuánto se quieren sacrificar, cuánto quieren ganar y en qué condiciones quieren vivir. A veces uno los escucha y te dicen que los fines de semana quieren estar con amigos. Y cuando uno se formaba la verdad es que quería estar en el hospital viendo pacientes. Y por ahí el fin de semana era cuando más pacientes ingresaban”, reflexionó sobre el contraste entre generaciones.
El tema del éxodo de médicos al exterior, en busca de mejores condiciones laborales, fue otro de los tópicos tratados. Negri sostuvo que esa percepción de fuga masiva no es realista: “La verdad que no lo vivimos así. Es un mito. Convivo con médicos 24 por 7 y no es lo que uno ve. A nivel de la universidad hacemos algunas encuestas y reflejan que aproximadamente un 10 u 11 por ciento de los alumnos manifiestan tener ganas de terminar de formarse en especialidades en el exterior. Y eso no se llega a concretar”. Afirmó que la cultura argentina, con su fuerte sentido de comunidad y lazos familiares, desalienta en gran medida esa migración.
La decana electa subrayó que, si bien puede haber dificultades en el sistema de salud, el hecho de que las vacantes de residencia se estén cubriendo indica que no hay una fuga significativa. “Entiendo que hay necesidades en el sistema, pero no es una casuística importante. Creo que tiene más que ver con ir afuera a hacer alguna capacitación específica, pero vuelven”, agregó.
Desde su perspectiva como experta en salud pública, fue optimista: “Creo que tenemos un sistema de salud muy fuerte y sólido. Y estoy convencida de lo que digo por la calidad de profesionales que formamos, sobre todo en la Universidad de Buenos Aires. Conozco varios hospitales que tienen médicos investigadores a nivel internacional y compiten con otros países”, manifestó. A pesar de las falencias, como la falta de tecnología que ocasiona que algunos profesionales busquen capacitación en el exterior, como en cirugía robótica, estima que la Argentina podría y debería ofrecer tecnología de vanguardia para retener talento: “Como esto es reciente en nuestro país y en la Ciudad de Buenos Aires, se van a capacitar a Japón, a China, y la verdad que nosotros podríamos tener tecnología de vanguardia para ofrecerle a esos residentes que se están formando y no necesiten capacitarse afuera”.
Finalmente, abordó el controvertido tema de cobrar a estudiantes extranjeros en las universidades públicas: “Considero que hay un porcentaje bajo de estudiantes extranjeros, es más lo que ellos nos dejan a nosotros en todo lo que consumen como ‘turismo universitario’, por llamarlo de alguna manera, que lo que le convendría por ejemplo en este caso a la Ciudad, el hecho de cobrar una cuota o un incentivo”. Su elección reciente como decana la coloca en una posición de diálogo sobre esta cuestión y otras problemáticas que afecten a la comunidad educativa: “Pero yo fui electa recién ahora como decana, creo que es un tema que vamos a tratar ya en la próxima gestión, camino a la elección de un nuevo rector de la universidad, y estaremos ahí discutiendo este tipo de problemáticas si se siguen presentando”.
Negri concluyó resaltando la fortaleza del sistema de salud argentino y la dedicación de los profesionales, quienes se han mostrado resilientes, especialmente durante la pandemia, donde han trabajado sin descanso y compromiso, lo que refuerza la capacidad del país para enfrentar los desafíos existentes.











