El guardameta del Wilstermann se posicionó junto a uno de los postes, girado de espaldas hacia la pelota, ante la atónita mirada del árbitro Carlos Arteaga y del jugador rival Ernesto Adiri, quien convirtió sin oposición alguna, lo que llevó a la victoria final de Independiente por 3-2. Sin embargo, este episodio tuvo un desenlace inesperado: la Comisión Nacional de Árbitros de Bolivia determinó que el penal sancionado había sido incorrecto y suspendió a Arteaga de manera indefinida. Este suceso también plantea una interesante interrogante sobre el reglamento: ¿puede un arquero negarse a atajar un penal y apoyarse en un poste?
Para entender el contexto, es necesario analizar la jugada que desencadenó tal reacción. Con el partido empatado 2-2, un jugador de Independiente entró al área y se topó con Tesonotte, quien había salido para disputar el balón. Arteaga decidió que hubo infracción del arquero y marcó penal. Las protestas de los jugadores de Wilstermann fueron inmediatas, lo que introduce un aspecto técnico importante: no todo contacto en el área penal equivale a falta, y no todas las caídas o pérdidas de estabilidad del atacante deben ser sancionadas.
El árbitro debe evaluar la acción en su totalidad: quién juega el balón, cómo se realiza la disputa, si existe contacto, quién lo provoca, su intensidad y, sobre todo, si se cumplen las condiciones de la Regla 12 para que se considere una infracción válida para un tiro libre directo. No se arbitran consecuencias, sino acciones.
Dado que la Copa Simón Bolívar no contaba con el uso del VAR, no hubo manera de revisar la decisión final, lo que llevó a una larga interrupción del juego, que se extendió alrededor de 20 minutos.
Es notable que la acción que dio lugar a la sanción ocurrió hacia el minuto 92 del partido, pero el penal se ejecutó aproximadamente 24 minutos después, en el 90+24. En ese momento, Tesonotte decidió no atajar. Puntualizó después que tal decisión había sido acordada como protesta, con la esperanza de que el rival no aprovechara la ventaja.
Con respecto a la Regla 14 sobre la posición del arquero antes de un penal, se establece que debe mantenerse en su línea de gol, entre los dos postes y frente al ejecutor hasta que el balón sea pateado. Asimismo, se indica que no debe distraer al ejecutante ni tocar los postes, el travesaño o la red antes del lanzamiento. Por lo tanto, existen dos situaciones que deben diferenciarse claramente.
Las Reglas de Juego no exigen al arquero lanzarse o moverse de modo que intente detener el balón. Puede quedarse completamente inmóvil, optar por no saltar o incluso no realizar ningún esfuerzo por impedir el tiro, siempre que cumpla con las pautas de posición de la Regla 14. Sin embargo, si está apoyándose en el poste, no estaría respetando el procedimiento requerido. La norma es explícita: el arquero no puede tocar los postes ni la red antes de la ejecución del penal. Por lo tanto, el árbitro debería haber detectado esa infracción previa al lanzamiento.
La Regla 14 también aborda las posibles infracciones del arquero. Si este comete una infracción pero la pelota entra en el arco, el gol se valida. Así, en este caso específico, la supuesta infracción posicional no podría ser utilizada para anular el gol, el resultado de la ejecución seguía siendo un gol.
Tras lo ocurrido, la Comisión Nacional de Árbitros de la Federación Boliviana de Fútbol revisó la actuación de Carlos Arteaga y, tras el análisis técnico-reglamentario del partido, concluyó que el árbitro había sancionado un penal inexistente en una jugada de disputa normal, lo que afectó directamente el resultado del encuentro. Esta declaración muestra que no solo era la opinión de Tesonotte, sus compañeros o los medios, sino que el propio organismo arbitral admitió oficialmente el error.












