Los rescatistas manejan diversas hipótesis que sugieren que Moyano podría haberse desorientado o haber sufrido una caída en una quebrada.
Raúl Moyano, profesor rural jubilado, comenzó su ascenso al cerro Ñuñorco Grande el lunes 12 de octubre. Con experiencia en senderismo, se aventuró en este cerro de 3.320 metros de altura, ubicado en el oeste de Tucumán. Desde ese día, no ha habido noticias de su paradero.
Fue su hermano, quien lo aguardaba en su hogar, el que originó la denuncia por desaparición. Los rastrillajes comenzaron tres días después, el jueves 15, en extensas áreas de los Valles Calchaquíes, aunque no se han obtenido resultados positivos hasta ahora. Las condiciones climáticas han complicado las operaciones, especialmente en las zonas de mayor altitud.
Este jueves, al cumplirse diez días desde su desaparición y una semana después del inicio de la búsqueda, los equipos han intensificado sus esfuerzos. Más de 11 efectivos de la policía provincial, junto con tres guías de Gendarmería, se han sumado a los rastrillajes que ahora incluyen cuatro drones y un helicóptero, coordinados por la Fundación Cumbres Andinas.
Hernán Pajarón, presidente de la fundación, se mostró optimista al exponer: “Moyano tiene experiencia en trekking y conocimientos para aplicar técnicas de supervivencia. De hecho, llevaba una linterna, un cuchillo y un encendedor. Una persona puede estar 30 días sin comer, y donde está él hay agua”.
“Hoy retomamos los rastrillajes en distintos lugares de la montaña y en la zona más crítica está volando el helicóptero”, agregó Pajarón a un medio local.
Raúl Moyano, originario de la localidad tucumana de Río Seco, ha pasado gran parte de su vida en la Patagonia, donde se encuentra residenciado en Bariloche y estaba de visita en la casa de su hermano después de su escalada.
Lejos de ser un inexperto, el docente jubilado posee un amplio historial en actividades montañesas. Su hermano señaló que “tiene experiencia en trekking, suele visitar refugios de montaña y es una persona muy activa que siempre realiza actividades al aire libre”, lo que ha generado desconcierto entre los investigadores.
El último contacto con Moyano se registró el pasado lunes, cerca de las 11 de la mañana, cuando comenzó su ascenso al cerro. Su hija, Suyay, detalló las posibles hipótesis en las que trabajan los rescatistas: “Se maneja la idea de que se haya desorientado. Los días lunes y martes fueron los más favorables y él intentó regresar a un lugar más reconocible, pero se desorientó. Ignoramos si hizo cumbre y por qué eligió descender por el lado sur”.
También mencionó la posibilidad de que pudiera haberse dirigido hacia la zona de El Indio o la Quebrada del Portugués, o que su teléfono se hubiera perdido en el camino, o incluso que esté resguardándose debido a las adversas condiciones climáticas.
Pajarón resaltó que la principal hipótesis actualmente es que Moyano podría haberse resbalado y caído en una quebrada de difícil acceso. Sin embargo, persisten las esperanzas de encontrarlo con vida.
Su hija cerró sus declaraciones con optimismo: “Tengo la esperanza y confío en que la gente lo va a encontrar y nos va a dar la posibilidad de abrazarlo otra vez”.












