Varios campeones mundiales han logrado establecer relaciones amorosas sólidas que han resistido las dificultades inherentes a sus carreras. Muchos de ellos comenzaron sus trayectorias en sus ciudades de origen antes de mudarse a Europa, a menudo dejando atrás a sus familias y a sus parejas.
Gerónimo Rulli, de 33 años, y Rocío Espósito Suárez, también de 33, son amigos desde su adolescencia. Aunque no se conoce con exactitud cuándo o cómo se conocieron, sus redes sociales de 2013 indican que compartían el mismo círculo de amigos. Rulli ya defendía los colores de Estudiantes de La Plata, su club natal. Con el tiempo, esas fotos que solo reflejaban amistad comenzaron a evidenciar un amor creciente. Para 2014, ya eran pareja, disfrutando de momentos juntos en La Plata, Nueva York, Disney, Madrid y París.
Ese mismo año, la pareja enfrentó un desafío significativo: Rulli fue adquirido por el Club Deportivo Maldonado de Uruguay y cedido a la Real Sociedad en España. A diferencia de algunas mujeres que optan por mudarse al extranjero para acompañar a sus parejas, Rocío decidió que ese no era el momento adecuado para ella. Al encontrarse inmersa en sus estudios, priorizó su formación académica y continuó trabajando para obtener su licenciatura en Nutrición.
Durante más de un año, su relación se mantuvo a distancia, con llamadas diarias y encuentros en diferentes partes del mundo. En 2015, tras completar sus estudios, Rocío comenzó una nueva etapa junto a Rulli y su bulldog francés, Raúl Rulli Espósito Suárez, en San Sebastián. Un año después, la familia se amplió con la llegada de Matilda, otra bulldog de la misma raza.
El amor entre Rulli y Espósito quedó sellado el 28 de junio de 2018, cuando contrajeron matrimonio en una ceremonia civil.











