Con estos datos, los primeros cinco meses de 2026 reflejan una contracción del 3%, según informó Scentia, la consultora que mensualmente evalúa la evolución de las compras de productos esenciales en 8.000 puntos de venta.
A pesar de que los números siguen por debajo de los de 2023, tal como se había anticipado en el sector, la desaceleración sugiere una tendencia que podría acentuarse en junio, impulsada por el Mundial, el cobro del aguinaldo y la celebración del Día del Padre, eventos que han dinamizado las ventas en varios rubros.
El ambiente mundialista se presenta como una oportunidad para las marcas, que aprovechan estos momentos en los que los consumidores actúan más guiados por las emociones que por las necesidades, y están más dispuestos a hacer compras de gustos o adelantar adquisiciones que antes habrían pospuesto.
En este contexto, después del impulso del Mundial, la reactivación del consumo podría materializarse en el segundo semestre, siempre y cuando se concrete la desaceleración de la inflación, acompañada por la disminución de las tasas de interés, la reaparición del crédito y la recuperación del poder adquisitivo de los hogares.
“El signo negativo se mantiene, aunque la desaceleración es evidente. Como hemos anticipado, con una desaceleración en el IPC, era probable que esa mejora comenzara a revertir lo acontecido en los primeros meses del año con respecto al consumo masivo”, declaró Osvaldo del Río, director de Scentia.
Al igual que en abril, las cadenas de supermercados fueron las más perjudicadas, experimentando una baja interanual del 4,2%; en contraste, las plataformas de comercio electrónico y las farmacias mostraron aumentos del 29,9% y del 2,3%, respectivamente.
Respecto a e-commerce, las ofertas del Hot Sale impactaron en el incremento. Sin embargo, a pesar del crecimiento de las ventas online, estos no lograron compensar el resultado general de descenso observado en el total de canales evaluados.
Los autoservicios independientes, por su parte, retrocedieron un 1,3%, mientras que los mayoristas sufrieron un descenso del 1,6%. Los almacenes y kioscos de cercanía también cayeron, pero en menor medida, con un 0,8%.
En lo que respecta a categorías, se evidenció un cambio en relación a meses anteriores: en esta ocasión, varios productos mostraron repuntes. Por ejemplo, las bebidas alcohólicas aumentaron un 4,1% y las no alcohólicas un 3,3%, mientras que el rubro de alimentación creció un 0,9%.
No obstante, las caídas en otros segmentos aún se mantienen, como en el caso del sector de limpieza de ropa y del hogar, que descendió un 8,2%; los perecederos, con una baja del 6,5%; el rubro de ‘desayuno y merienda’, que cayó un 5,4%; y el de ‘impulsivos’, asociado a ciertos placeres, que disminuyó un 3,8%.












