Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una conferencia de prensa, expresó su satisfacción al comunicar que la OMS considera que el brote ha concluido.
En total, se reportaron 13 casos conectados al crucero que partió del extremo sur de Argentina, entre los cuales se registraron tres fallecimientos. Ghebreyesus informó que “la última persona que había estado en contacto con alguien expuesto al hantavirus a bordo del crucero MV Hondius completó su período de cuarentena, obtuvo resultado negativo en los análisis y regresó a su hogar”. Además, indicó que no se han notificado nuevos casos desde el 25 de mayo.
El director de la OMS destacó que las autoridades de salud identificaron y vigilaron más de 650 contactos en 33 países y territorios. El número de 13 casos detectados durante este brote representa solo una fracción en comparación con las decenas de miles de infecciones de hantavirus, un virus poco común que carece de vacuna y tratamiento específico, que ocurren anualmente. Sin embargo, es importante resaltar que la mayoría de las infecciones se dan por transmisión directa de animales, especialmente roedores.
La atención en este contexto se centraba en el posible contagio entre personas. La cepa en cuestión, conocida como virus Andes, es la única que ha mostrado capacidad de transmisión de persona a persona.
Diana Rojas Álvarez, encargada de epidemias de alto impacto en la OMS, mencionó que se puede declarar el final del brote del Hondius porque ya no representa un riesgo para la salud pública. Sin embargo, subrayó que el virus Andes y otros hantavirus siguen siendo una amenaza para la salud en Sudamérica y otras áreas donde son endémicos, enfatizando que “el trabajo de vigilancia sobre los hantavirus debe continuar”.
El 1° de abril de este año, el crucero MV Hondius, de bandera neerlandesa, partió desde el puerto de Ushuaia en Tierra del Fuego con destino a Cabo Verde, realizando paradas en islas remotas del Atlántico Sur. Después del brote, el barco se dirigió a Tenerife, en el archipiélago español de Canarias, donde el 10 de mayo desembarcaron más de 120 pasajeros. Posteriormente, en Róterdam, en los Países Bajos, una parte de la tripulación debió cumplir semanas de cuarentena. El origen del brote aún no ha sido determinado.












