“Hay momentos en donde podemos revisar cosas que se daban por verdades y tal vez no lo eran. Este es uno de esos momentos”, expuso en un mensaje compartido en su cuenta de X.
En relación a una de las afirmaciones que provocó mayor rechazo, Muzzio declaró: “No dije nada fuera de lugar, solo que hay dos sexos, como establece la biología. Sin embargo, la magnitud y la ira de las reacciones dejan ver que esa definición tiene para ellos un enorme significado político que no están dispuestos a permitir que sea desafiado”.
“En esa violencia me parece ver, además de la intención de atacarme, la búsqueda de una sanción ejemplar que funcione como una advertencia para todos los demás. El propósito es blindar sus ideas y dejar en claro que no hay espacio para cuestionar a los ideólogos de género ni los principios que defienden”, continuó.
Durante la semana pasada, en el contexto de la presentación del informe del jefe de Gabinete del distrito, un total de siete de 26 legisladores abordaron en sus intervenciones los comentarios de Muzzio. Estos legisladores pertenecen a cinco de los siete bloques que integran el cuerpo legislativo, y su inquietud llevó a Gabriel Sánchez Zinny a tener que aclarar detalles sobre la implementación de la normativa.
Incluso, el diputado nacional Esteban Paulón envió una carta documento a Muzzio, exigiendo que se retracte en un plazo de 72 horas, el cual venció el sábado. En caso de que Muzzio no confirme o modifique sus afirmaciones en ese periodo, Paulón consideraría presentar una denuncia penal por incumplimiento de los deberes de funcionario público y discriminación.
“A esta altura, sólo quiero aclarar que las ideas que sustentan las políticas identitarias constituyen un dogma más: un conjunto de principios que pretende imponerse como una verdad incuestionable, aunque, según sus propios términos, no sea más que una construcción social. Y si realmente es una construcción, entonces puede debatirse, cuestionarse, corregirse e incluso ser reemplazada por otra”, reiteró Muzzio, manteniendo su postura.
En una entrevista publicada el sábado, Muzzio calificó la ESI como una “trampa mortal”. “Estoy convencida de que los niños tienen que tener información biológica y no ideologizada”, afirmó. Criticó también que una institución educativa sugiera a un niño que “tal vez nació en un cuerpo equivocado”, calificando esta idea de “monstruosa” y de “ideología siniestra”.
“Estas cosas las empezamos a ver en los materiales que se dan en las ESI, donde empieza a existir esta multidiversidad de géneros. Yo sostengo que hay dos sexos, el masculino y el femenino, y uno nace con eso”, indicó, instando a una revisión de la normativa que considera que “destruyó la cabeza de los niños”.
En su declaración del domingo, continuó: “Es en ese sentido que, en mis respuestas, también cuestiono los contenidos de la ESI que fueron permeados por doctrinas identitarias, cuyas categorías y presupuestos pasaron a formar parte de muchos de sus programas”.
“Mucha de la ESI tiene poco que ver con la educación sexual y mucho con la formación ideológica. Los datos muestran, además, que no logró mejorar los indicadores de prevención de las infecciones de transmisión sexual”, agregó, citando el aumento de la sífilis, la gonorrea, la clamidia y el VIH durante el periodo en que se han multiplicado los discursos de jóvenes que se vanaglorean de no usar preservativo.
Muzzio también se refirió a quienes defienden la normativa: “Cuando hablo de esto, me recuerdan los efectos positivos que la ESI tuvo en la detección y denuncia de casos de abuso sexual contra menores. Considero esos datos muy importantes y de enorme valor. Creo que la prevención, la detección temprana y la denuncia de situaciones de abuso deben seguir siendo una prioridad, y que debemos profundizar los mecanismos que faciliten esa detección”.
“También estoy convencida de que es posible diseñar programas específicos para que la escuela siga detectando situaciones de abuso, así como hoy detecta casos de violencia familiar o de abandono sanitario, sin que para ello sea necesario incorporar los contenidos ideológicos de la ESI. Sin embargo, para sus defensores, eliminar el adoctrinamiento ideológico de la ESI resultaría inadmisible”, subrayó.
La vicejefa también mencionó algunas acciones recientes del Gobierno para “combatir” la normativa. “Algunas consecuencias de la doctrina identitaria se pudieron cambiar, como acabar por el decreto presidencial con los tratamientos de hormonización a menores y las operaciones quirúrgicas mutilantes en adolescentes, que se realizaban por ley en hospitales públicos sin autorización obligatoria de los padres”, indicó y agregó: “También desde el Gobierno de la Ciudad se pudo terminar en el año 2025 con el cambio de sexo en los DNI de mayores de 16 años, una disposición de 2021 que permitía modificar al instante el sexo sin la autorización de la familia, pero que, ante un arrepentimiento del adolescente, lo obligaba a tramitar una causa judicial en un proceso moroso con consecuencias psicológicas y civiles irreparables”.
Para concluir, Muzzio enfatizó que discutir estos temas “no debería ser traumático”, resaltando que es beneficioso para la sociedad. Subrayó la importancia de “plantear dudas sobre los dogmas, observar en detalle los programas de la ESI, cuestionar el aborto y reclamar incansablemente su fin, sostener que los padres no deben ser reemplazados por el Estado en la crianza de sus hijos”.
Finalizó afirmando: “A veces, para insultarme, me dicen conservadora, como si yo prefiriera la inmovilidad del pasado. No. Creo que estamos en un tiempo vertiginoso de cambio de ideas. Esa libertad nos permite decir lo que pensamos, luchar por lo que creemos y defender la vida humana. En eso estoy.”












