Durante la apertura de la ceremonia, rodeada por un riguroso operativo de seguridad que incluyó cierres en las calles Pasteur, Azcuénaga y Uriburu, entre las avenidas Córdoba y Corrientes, el presidente de la asociación, Osvaldo Armoza, pidió a los jueces que aceleren el proceso judicial.
“No podemos seguir atrapados en laberintos burocráticos ni en debates estériles. Exhortamos a los jueces Diego Barroetaveña, Javier Carbajo y Ángela Ledesma a que se aboquen con la mayor celeridad posible a resolver el caso y permitan que el juicio en ausencia se convierta en una realidad”, expresó.
En ese momento, se escucharon gritos y reclamos de los familiares de las víctimas, quienes clamaron: “Justicia, 32 años ya”.
Barroetaveña, mencionado por el titular de la AMIA, estaba presente en las primeras filas del evento, conmemorando otro aniversario del atentado. Posteriormente, el juez de la Cámara de Casación, que debe decidir sobre la constitucionalidad de la ley de juicio en ausencia junto a Carbajo y Ledesma, se comunicó con su colega Mariano Borinsky.
Según pudo reconstruirse, el juez, que ya tendría listo su voto, envió un mensaje a Ledesma con la intención de acelerar los plazos para convocar a una audiencia. Hay que determinar qué juez reemplazará a Carbajo, cuya subrogancia en la sala ha llegado a su fin.
El presidente Milei, visiblemente conmovido, observó la ceremonia desde un costado, acompañado de su hermana, Karina Milei, y de Mario Suli, uno de sus colaboradores más cercanos. Suli, habitual portador de gorra negra, se situó a poca distancia, atento a lo que ocurría.
A las 9.53, sonó la sirena que, como cada año desde hace 31, marcó el inicio del acto en busca de justicia, todo en un ambiente de profundo silencio, con carteles que mostraban los rostros y nombres de las 85 víctimas, siendo el más joven Sebastián Barreiro, quien tenía apenas cinco años.
El evento también contó con la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli; la líder del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich; y los ministros Mario Lugones (Salud), Alejandra Monteoliva (Seguridad) y Carlos Presti (Defensa). Además, estuvo presente el embajador estadounidense Peter Lamelas, junto a los diputados Maximiliano Ferraro y Sabrina Ajmechet.
Otros asistentes incluyeron al juez Borinsky, quien trató el expediente de la AMIA, y su colega Gustavo Hornos, así como Claudio Avruj, exresponsable de Derechos Humanos en el gobierno anterior. También estuvo presente la jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, exesposa del fiscal Alberto Nisman, quien fue encontrado muerto en 2015 tras acusar a Cristina Kirchner de un pacto con Irán para encubrir a los terroristas responsables del atentado. Asimismo, participó el exdirector de la SIDE en tiempos de Menem, Miguel Ángel Toma.
Días atrás, Milei había confirmado su asistencia al acto en la calle Pasteur al 633, donde se reconstruyó la sede de la AMIA después del ataque.
El despliegue de seguridad incluyó a miembros de diversas divisiones de la Policía Federal Argentina y de Casa Militar, la unidad encargada de la custodia presidencial. La Policía de la Ciudad también brindó apoyo en el control de tráfico y las inmediaciones del evento.
Al llegar, Bullrich expresó: “Es un día para recordar la tristeza y también la rebeldía frente al terrorismo. Esto está siendo juzgado y es un paso trascendental en la historia de fallidos que tuvo este juicio, se va a llegar a la verdad”. Resaltó la importancia de la presencia del presidente: “Es muy bueno que venga, han venido pocos”.
Desde su llegada a la Casa Rosada en diciembre de 2023, Milei ha participado de todas las ceremonias conmemorativas y, como en ocasiones anteriores, ocupó un lugar destacado entre los familiares de las víctimas y autoridades de la AMIA y de la DAIA, cerca del embajador israelí en Buenos Aires, Eyal Sela.
El embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, también asistió al acto.












