Según un informe del Observatorio de Economía de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el empleo registrado en el sector privado de Santa Cruz disminuyó un 17 por ciento en los últimos 28 meses. En abril de 2026, la provincia alcanzó un mínimo histórico de 50.600 puestos de trabajo, cifra que contrasta con los 61.900 empleos que se registraron en febrero de 2023, lo que implica una caída del 18,3 por ciento.
Comparando de abril de 2025 a abril de 2026, se perdieron 2.400 empleos adicionales, lo que representa una contracción del 4,5 por ciento, siendo los sectores más golpeados la industria, la actividad petrolera y el comercio.
Durante la inauguración de la Rural, Vidal replicó el discurso presidencial sobre la importancia de apoyar a los productores y señaló a “30 años de kirchnerismo” como responsables de sustituir la cultura del trabajo por el clientelismo. También afirmó que Santa Cruz tiene actualmente un rumbo claro.
Si bien la herencia de administraciones pasadas y las políticas macroeconómicas de carácter nacional inciden en la situación, el período evaluado coincide de manera significativa con los gobiernos de Milei y Vidal. Por tal motivo, el gobernador no puede considerarse ajeno al deterioro del empleo.
El informe universitario no atribuye cada pérdida de empleo a una causa específica, pero sí invita a reflexionar sobre los resultados de las políticas provinciales en áreas como producción, minería, hidrocarburos, comercio y empleo tras más de dos años de gestión.
La Federación Económica de Santa Cruz había alertado sobre una disminución del 11 por ciento en la actividad provincial en los primeros dos meses de 2026, marcando ocho meses consecutivos de retroceso interanual. En ese análisis, todos los sectores comerciales y de servicios exhibieron cifras negativas.
En su recorrido por la Rural, Vidal reconoció que la falta de infraestructura sigue siendo uno de los principales desafíos para el desarrollo. Sin embargo, no presentó un plan cuantificado para recuperar los empleos perdidos, apoyar a pequeñas empresas o revertir el actual mínimo histórico.
El gobernador sostiene que los procesos de transformación requieren tiempo. No obstante, los datos revelan que, mientras solicita paciencia, Santa Cruz ha perdido alrededor de uno de cada seis empleos formales que tenía al inicio del actual ciclo político.
Apoyar a Milei representa una decisión legítima, pero también conlleva el compromiso de rendir cuentas sobre un rumbo cuyos resultados laborales ya son palpables. Vidal deberá aclarar qué parte de la caída atribuye al Gobierno Nacional, cuáles han sido sus propias fallas y cuántos empleos aspira a recuperar antes de finalizar 2026.
La discusión no puede limitarse a culpar al kirchnerismo o a anticipar una futura “cosecha”. Con 50.600 empleos formales, la provincia requiere de un plan verificable, objetivos sectoriales claros y resultados que sean comparables con la magnitud de la crisis.












