La entidad centró parte de sus críticas en el Camino Viejo a Tandil. Según señaló, los trabajos ejecutados no habrían solucionado los problemas existentes y presentan deficiencias técnicas, entre ellas la falta de un abovedado adecuado y de banquinas despejadas. También advirtió por la presencia de tosca acumulada desde noviembre de 2025 en distintos tramos y por la escasa señalización.
El reclamo, de acuerdo con lo expresado por la Sociedad Rural de Azul, excede una obra puntual. La entidad sostuvo que viene planteando ante las autoridades municipales problemas vinculados con el mantenimiento de caminos, cunetas y arroyos y cuestionó la prestación de esos servicios.
La dimensión de la red vial rural aparece como uno de los principales obstáculos para el mantenimiento. El partido de Azul cuenta con más de 2.000 kilómetros de caminos, una extensión que, según la entidad, lleva a distribuir intervenciones sobre distintos sectores sin alcanzar a resolver las dificultades estructurales.
La Sociedad Rural también señaló que los problemas se repiten en diferentes puntos del distrito, desde Chillar hasta Cacharí, con sectores afectados por pantanos y dificultades de circulación. Según su planteo, algunas de las obras realizadas constituyen soluciones temporales que no resuelven las condiciones de fondo de los caminos.
La entidad manifestó además su preocupación por el impacto que podrían tener nuevas lluvias sobre una red que, según su evaluación, acumula problemas desde hace años.
Otro de los puntos de conflicto está relacionado con las restricciones para circular por los caminos rurales durante los días de lluvia. La normativa contempla excepciones para vehículos de menos de 2.000 kilos. Frente a esa regulación, la Sociedad Rural sostuvo que el municipio debería garantizar previamente que las vías se encuentren en condiciones técnicas adecuadas, en particular teniendo en cuenta el pago de la tasa vial por parte de los productores.
Las diferencias con el Ente Descentralizado de Vialidad Rural también tuvieron consecuencias en la participación institucional de la entidad. La Sociedad Rural de Azul decidió no designar un representante en la Comisión Vial Rural (Covir), al considerar que su presencia no permitía abordar de manera efectiva los problemas que afectan a los caminos del partido.
Pese a las diferencias, la entidad aseguró que mantiene el diálogo con las autoridades municipales. El reclamo, según planteó, no implica el cierre de los canales de comunicación, sino la continuidad de un pedido que viene siendo formulado desde hace años.
En este contexto, la Sociedad Rural volvió a solicitar modificaciones en la conducción del Ente Descentralizado de Vialidad Rural y fundamentó el pedido en los resultados obtenidos durante los últimos tres años.
La discusión por el estado de los caminos también tuvo una derivación judicial. En el marco de la controversia por el mantenimiento de la red rural y el destino de los recursos provenientes de la tasa vial, un fallo ordenó al municipio informar sobre la recaudación y utilización de esos fondos. La administración municipal apeló la decisión, pero la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata confirmó el fallo y mantuvo la obligación de entregar la información solicitada.












