El mayor de los hijos del capitán permaneció al lado de Messi durante los homenajes que siguieron a este amistoso. La ceremonia, que marcó el fin de 21 años de carrera del rosarino con la camiseta albiceleste, estuvo acompañada de música, un show de drones y la presencia de la familia del futbolista.
Mientras Ulises Bueno cantaba, Thiago se acercó a su padre para abrazarlo, mostrándose claramente afectado por la despedida. Messi respondió a su gesto con otro abrazo, un momento que fue seguido con atención por el público presente en las tribunas de Núñez.
Al notar la emoción en el niño, Leandro Paredes, Cristian Cuti Romero, Julián Álvarez y Rodrigo De Paul se acercaron a Thiago. Los jugadores lo rodearon, brindándole contención y apoyo mientras Messi continuaba con su familia en el campo de juego.
Esta situación reflejó la conexión que los miembros del equipo han construido con los hijos de Messi durante los años, especialmente en el ciclo que condujo a la selección argentina a conquistar la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024.
En un inicio emotivo de la despedida, Messi ingresó al campo junto a Thiago, Mateo y Ciro. Antonela Roccuzzo y Celia Cuccittini, esposa y madre del futbolista, observaron el encuentro desde un palco del Monumental.
Los niños fueron parte activa de la jornada, que se extendió desde la entrada de los equipos hasta los homenajes posteriores al partido. Más de 85 mil personas se dieron cita para presenciar la última presentación de Messi con la selección argentina, en una noche repleta de música, imágenes, fuegos artificiales y un espectáculo de drones.
Antes de que comenzara el encuentro, Fabio Santana, un ex combatiente de Malvinas, cantó el Himno Nacional Argentino con una bandera que decía “Las Malvinas son argentinas”. Tanto Messi como el entrenador Lionel Scaloni mostraron su emoción durante la interpretación, en un acto lleno de referencias a la historia del equipo nacional.
La ceremonia también incluyó una pausa de 10 minutos en el partido, en homenaje al número que el capitán ha llevado con orgullo. En ese momento, el público aplaudió y se lanzaron fuegos artificiales mientras los jugadores de Benín se acercaron para saludar al emblemático número 10. La carga emotiva se intensificó al finalizar el partido, con Thiago, que acompañó a su padre, en el centro de una escena que captó la atención de todos sus compañeros.
La reacción de Paredes, Romero, Álvarez y De Paul fue inmediata. Se acercaron a Thiago, quien estaba emocionado y abrazado a Messi, y lo acompañaron en medio del ambiente festivo y de homenajes que continuaban en el estadio.
Paredes es uno de los jugadores más cercanos a Messi fuera del campo, mientras que De Paul también comparte un vínculo íntimo con el capitán. Romero y Álvarez han estado a su lado en torneos recientes que han consolidado la actual generación del equipo.
Es relevante señalar que Messi logró dos asistencias y convirtió el tercer gol del partido desde el punto penal. Nicolás Otamendi abrió el marcador a los 47 minutos, con un remate en el área tras un córner ejecutado por Messi. Nico Paz amplió la ventaja a los 61, luego de una jugada combinada con el número 10. A los 70, Messi anotó desde los 12 pasos tras una falta contra Agustín Giay.
Ese gol ante Benín representó el número 126 de Messi con la selección, culminando su carrera internacional con 208 partidos, lo que lo coloca como el máximo goleador y el jugador con más presencias en la historia del equipo.
La despedida continuó tras el término del encuentro. El árbitro chileno José Cabero Véjar le entregó a Messi la pelota utilizada y las tarjetas correspondientes al partido. Los jugadores de Benín también se acercaron a saludar al capitán, quien ya había recibido obsequios de su rival antes del inicio del juego.
El capitán de Benín, Sessi D’Almeida, le entregó una réplica de la Estatua de la Amazona, una rosa, un banderín de la selección africana y una carta escrita a mano por el plantel. Según explicó D’Almeida, la estatuilla, que remite a la historia de las Amazonas de Dahomey, estaba destinada a Antonela Roccuzzo.
Uno de los momentos centrales de la noche fue un espectáculo de drones que dibujó en el cielo de Núñez el escudo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el número 10, la camiseta nacional, la figura de Messi pateando la pelota, la Copa del Mundo, el Obelisco y tres estrellas.
La secuencia culminó con un corazón celeste y blanco, el mensaje “Gracias Leo” y un retrato del futbolista. Desde el césped, Messi observó las imágenes junto a sus familiares, compañeros y miembros del cuerpo técnico.
Tras este emotivo espectáculo, Soledad Pastorutti interpretó una canción dedicada al capitán. El cierre musical estuvo a cargo de Ulises Bueno y, como sorpresa adicional, la actuación de Sergio Torres junto a Darío Zanco y el Grupo Cali. La elección de cumbia santafesina resonó con los gustos musicales que Messi ha manifestado desde su juventud en Rosario.












