Esta acción fue ordenada por el Tribunal Oral Federal local y tiene como propósito permitir que los jueces adquieran un “conocimiento personal y directo” de las áreas que se abordarán durante el debate oral.
El proceso, que comenzará el 16 de junio, contará con un total de 17 acusados en el banquillo: siete por la desaparición de Loan y diez por haber obstruido la investigación.
La inspección judicial se llevará a cabo de manera meticulosa en tres lugares clave vinculados a la desaparición del menor.
Los jueces, acompañados por las partes involucradas, testigos y personal judicial, comenzarán su recorrido en la vivienda de la abuela de Loan. Desde ese punto, se trazará el camino hacia el paraje conocido como “El Naranjal”, el último lugar donde se avistó al niño. “Esta zona reviste particular trascendencia, ya que podría dilucidar aspectos temporo-espaciales cruciales para el progreso del juicio”, afirmaron fuentes del caso.
El segundo destino será el área donde se halló uno de los zapatos de Loan, considerado un elemento probatorio significativo en relación a los movimientos del menor. Este calzado también denuncia la posible implicación de los acusados, ya que la acusación sostiene que la tía del niño, Laudelina Peña, quien figura entre los acusados, lo habría colocado allí.
Por último, la inspección se trasladará a un hotel en la calle Santa Fe de 9 de Julio. Según la acusación, este lugar fue donde los 10 imputados por encubrimiento retuvieron de manera irregular a testigos en la causa, funcionando así como un centro de manipulación.
Dadas las características de la diligencia y el número de lugares a inspeccionar, las estimaciones sobre el horario de finalización de la actividad son inciertas, según informaron las fuentes consultadas.
La inspección ocular tiene un carácter estrictamente técnico y está destinada únicamente a la observación y valoración de los lugares por parte de los jueces. Aunque se ha convocado a los testigos que participaron de los hechos en cada ubicación, estos no podrán ser interrogados durante la visita. “Su función será puramente la de orientar o asistir en la ubicación y descripción de los escenarios, posponiéndose sus declaraciones y eventuales indagaciones para las audiencias de debate oral y público”, se aclaró.
Para garantizar la seguridad y privacidad de los inmuebles inspeccionados, ni el público ni los periodistas podrán participar de la diligencia. La seguridad estará a cargo de Gendarmería Nacional, que resguardará los perímetros y asegurará que el acceso de personas ajenas al proceso no se permita.











