La carrera de Stanley Druckenmiller se inició en 1981 con la creación de Duquesne Capital, que más tarde se transformó en el Duquesne Family Office, una entidad que administra actualmente alrededor de 3.000 millones de dólares. A lo largo de su trayectoria, Druckenmiller ha ganado notoriedad por dos eventos clave: su participación en el famoso “Miércoles Negro” y sus conexiones con figuras influyentes en la economía de EE.UU. En 1992, como estratega principal del Quantum Fund de George Soros, lideró una apuesta de 10.000 millones de dólares contra la libra esterlina, lo que obligó al Reino Unido a abandonar el Mecanismo de Tipos de Cambio europeo. Este acontecimiento, conocido como “Miércoles Negro”, generó ganancias de aproximadamente 1.000 millones de dólares en un solo día para el fondo, solidificando así su reputación como uno de los operadores más audaces de Wall Street.
Además de su capacidad para prever movimientos del mercado, Druckenmiller ha mantenido una red de contactos influyentes dentro de la economía estadounidense. Ha sido mentor de Kevin Warsh, actual presidente de la Reserva Federal, y ha colaborado con Scott Bessent, actual secretario del Tesoro de Estados Unidos. Estas relaciones lo han posicionado como una figura clave para los grandes fondos y bancos internacionales.
El interés de Druckenmiller en el mercado argentino tuvo un origen inusual. En una entrevista con CNBC, el inversor relató que su curiosidad se despertó tras escuchar el discurso de Javier Milei en Davos a principios de 2024. “Vi el discurso en Davos. Era alrededor de la una de la tarde en mi oficina, abrí Perplexity (una aplicación de inteligencia artificial) y le pedí: ‘Dame los cinco ADRs más líquidos de Argentina’. Yo sigo una vieja regla de Soros: ‘Invertir y luego investigar’. Los compré todos. Después trabajamos sobre ellos y aumenté mis posiciones”, compartió Druckenmiller en la entrevista.
Este suceso ha generado atención entre analistas y operadores, que observan con interés el cambio de rumbo de uno de los inversores más influyentes de Wall Street hacia activos argentinos. Los registros 13F presentados ante la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos) han corroborado la magnitud de su movimiento.











