El momento clave se produjo en el minuto 86, cuando el partido estaba empatado sin goles. En ese instante, el técnico del equipo islandés, Arnar Gunnlaugsson, decidió hacer un cambio. Sin embargo, una falta de coordinación en el procedimiento permitió que solo uno de los jugadores reemplazantes ingresara al campo.
El defensor Gretarsson salió correctamente del terreno para permitir la entrada de Hermannsson, pero el segundo cambio se complicó. Hlynsson, quien debía abandonar el campo, excedió el tiempo establecido para salir, lo que llevó a la intervención del árbitro principal, el polaco Damian Kos.
Siguiendo el nuevo protocolo que busca regular el tiempo de juego, el árbitro mostró tarjeta amarilla al jugador que se demoró en abandonar el campo, impidiendo temporariamente el ingreso del sustituto designado, Thorvaldsson. Esta penalización implica que el equipo infractor debe jugar con un jugador menos durante un minuto antes de que se autorice la entrada del suplente.
La desventaja numérica fue crucial para Islandia, ya que en la reanudación del juego, Japón aprovechó la situación y, gracias al delantero Koki Ogawa, logró marcar el único gol del partido, consagrando así su victoria.
Esta controvertida regla busca erradicar actitudes antideportivas relacionadas con el tiempo perdido en los cambios, y durante el Mundial 2026, será esencial que los equipos se adapten a estas nuevas directrices, ya que cualquier demora en el proceso de sustitución resulta en un castigo inmediato, exponiendo así a los equipos a desventajas en momentos clave del partido.












