“Durante la campaña no hablaba con nosotros”, comentaron en privado periodistas de La Pampa que cubrieron la campaña electoral de Ravier, quien fue elegido como diputado nacional, aunque perdió por cerca de 2000 votos frente al partido justicialista en octubre del año pasado. Desde hace un año preside La Libertad Avanza y ha participado en transmisiones en vivo organizadas por miembros de las Fuerzas del Cielo. Algunos colegas de la provincia indican que Ravier es un político “poco conocido” debido a sus orígenes en Buenos Aires. Por esta razón, su nombramiento generó diversas reacciones en la prensa local. “Hizo más ruido que su antecesor en la Cámara, Martín Matzkin”, sostuvieron fuentes del peronismo local, satisfechas con la entrada de Matzkin, un político afín a Bullrich y sobrino del ex ministro del Interior, Jorge Matzkin, al Congreso, en reemplazo de Ravier, quien renunciará a su banca para asumir como vocero.
A pocos días de su llegada, surgen dudas sobre el equipo y el espacio desde donde Ravier ejecutará sus tareas. Su incorporación coincide con el desmantelamiento, por razones de mudanza, de la biblioteca de la Casa Rosada, que contenía 3300 libros y archivos legales, útiles para consultas de presidentes y funcionarios. Ya sea en dicho espacio o en otro sector del edificio, Ravier se enfrentará a la renovada presión de los periodistas acreditados, quienes, tras estar once días fuera de la Casa por directivas oficiales, regresaron a principios de mayo, pero con restricciones sin precedentes sobre sus movimientos, así como acceso limitado a patios y pasillos, y un control estricto por parte de la Casa Militar, siempre bajo la supervisión de la Secretaría General de la Presidencia.
Recientemente, los líderes de la AMIA, Osvaldo Armoza y Eliahu Hamra, fueron vistos en la explanada de la Casa Rosada, tras una reunión con el ministro del Interior, Diego Santilli, a quien invitaron al Encuentro Federal por la Memoria, que se llevará a cabo el 1 de julio en conmemoración del 32º aniversario del atentado en su sede. Este año, el evento contará con la presencia de intendentes de localidades con comunidades judías. Sin embargo, la experiencia de la edición del año pasado, que fue cancelada debido a la controversia generada por la inclusión del senador Oscar Parrilli, procesado por el Memorándum con Irán, ha llevado a la AMIA a ser más cautelosa. “No habrá sorpresas esta vez”, subrayaron desde la entidad, asegurando que extendieron invitaciones a dirigentes de diversos sectores políticos.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, continúa su cruzada contra el gobierno de Milei. Hace unos días, se reunió en Moscú con líderes sindicales rusos, con el objetivo de “acordar estrategias para finalizar las políticas de Milei”. Según Aguiar, los sindicatos rusos están conscientes del “daño social irreparable” que generan las decisiones de Milei y se comprometieron a una colaboración para frenar la extrema derecha en Argentina. No se mencionó, en los comunicados, la denuncia por presunto espionaje del Kremlin contra el gobierno argentino, que llevó a diversas acciones contra medios y periodistas supuestamente implicados.
En un festejo por el Día de la Bandera en Santa Fe, dos figuras destacaron y generaron especulaciones políticas. El gobernador radical Maximiliano Pullaro aprovechó la ocasión para acompañar al presidente de la UCR, Leonel Chiarella. Al saludar a Javier Milei, Pullaro le hizo una broma sobre la biografía del caudillo provincial Estanislao López. “Leo tiene un futuro enorme, no tiene techo”, afirmó un colaborador cercano a Pullaro y al intendente de Rosario, Pablo Javkin, quien evalúa presentarse a la reelección en 2027, algo que también podría hacer Pullaro. Desde el Gobierno, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, acompañó a la diputada Romina Diez, presidenta de La Libertad Avanza en la provincia y candidata probable para la gobernación el próximo año.
Durante un brindis por el Día del Periodista en la embajada británica en Buenos Aires, se escuchó la pregunta: “¿Y cómo están? ¿Se viene la cuarta?”. No fue formulada por un diplomático argentino, sino por el embajador británico, David Cairns, interesado en el estado de ánimo de los periodistas presentes y un declarado aficionado a la selección nacional de fútbol. Similar interés mostró el embajador saliente de Alemania, Dieter Lamlé, quien, antes de regresar a Berlín, expresó su deseo de triunfo argentino: “Nosotros tenemos cuatro mundiales ganados, ustedes tres. Vamos por la octava”, concluyó. En contraste, el embajador de Israel, Eyal Sela, se presentó con la camiseta argentina, manifestando su apoyo al equipo.












