La salida del funcionario bajo investigación por enriquecimiento ilícito también contribuyó a distender las tensiones con los aliados, que habían escalado el viernes pasado cuando el expresidente Mauricio Macri anunció en un acto que el PRO había decidido avanzar contra Adorni en ambas Cámaras. “Mantener a Adorni destruye la confianza que permite el cambio”, advirtió el presidente del partido amarillo. Por su parte, la UCR también había indicado que se alinearía con el PRO, ya que no contaba con margen para evitar un enfrentamiento con la Casa Rosada.
Con el asunto Adorni fuera de la agenda, los libertarios ven una oportunidad para reanudar su serie de éxitos legislativos, que incluyeron la media sanción del Súper RIGI, destinado a fomentar inversiones en las “industrias del futuro”, y la aprobación definitiva del pago a un grupo de holdouts. Ahora, el foco se dirige hacia el Senado, donde se ha formado un significativo “cuello de botella”.
En la Cámara alta se aguardan novedades en relación a varios temas, como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada (que abordaría la agilización de desalojos, cambios en la ley de manejo del fuego, eliminación de restricciones para la venta de tierras a extranjeros y modificaciones a la ley de expropiaciones), la nueva ley de discapacidad, la reforma de las leyes de salud mental y etiquetado frontal, la Ley General de Sociedades —que ha generado debate internacional por las denominadas “sociedades automatizadas”— y la sanción definitiva de proyectos que ya fueron aprobados por Diputados, como Hojarasca, Zonas Frías y el mencionado Súper RIGI. No obstante, el tema central sigue siendo la reforma política, que incluye la anulación de las PASO.
“Que no te sorprenda que el Colorado arranque con un gol”, advertían en el bloque violeta sobre las posibilidades de Santilli de destrabar la suspensión de las PASO. Es importante señalar que se habla de “suspensión”, dado que la eliminación de las primarias parece descartada por falta de consenso.
En este contexto, subrayaron que la presencia de 14 gobernadores en la ceremonia de jura del nuevo jefe de Gabinete es un auspicioso indicador para avanzar en la reforma política. Entre los asistentes se encontraban Raúl Jalil (Catamarca), Leandro Zdero (Chaco), Juan Pablo Valdez (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Rolo Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Vidal (Santa Cruz), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Gustavo Sáenz (Salta), Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires) y Martín Llaryora (Córdoba). Este grupo, si se alinea con el oficialismo, podría allanar el camino para la reforma política.
Una de las propuestas que Santilli trajo a la mesa de negociación es la inclusión de “colectoras”, un mecanismo electoral que permitiría a los gobernadores presentar listas propias para diputados y senadores nacionales, vinculadas a la candidatura presidencial de Milei. Simultáneamente, estos acuerdos podrían incorporar candidatos violetas con escasa potencia electoral, facilitando así la reelección de los oficialismos provinciales.
Las prioridades legislativas del gobierno se definirán el miércoles por la mañana en una reunión con diputados y senadores de La Libertad Avanza, bajo la convocatoria de la secretaria general de Presidencia, Karina Milei.
Tras los inconvenientes con Patricia Bullrich, la hermana presidencial parece decidida a asumir un rol más protagónico en el Congreso y ya ha dado pasos iniciales para reordenar a su equipo: se ha sumado a los grupos de WhatsApp de los diputados y senadores violetas para seguir de cerca el pulso legislativo.












