A partir de esa referencia, el gremio reclama una revisión de los salarios, la reapertura de las negociaciones y una mejora del salario básico.
La comparación entre las escalas salariales vigentes y el valor de la canasta indica que alrededor del 80% de los salarios estatales se ubicaría por debajo de ese monto. Se trata de una estimación utilizada para comparar ingresos y gastos básicos, y no de una medición oficial de pobreza, ya que esa condición se determina a nivel de cada hogar y contempla tanto su composición como el conjunto de sus ingresos.
En los municipios de la provincia, los ingresos varían de acuerdo con la categoría, la antigüedad y los adicionales establecidos por cada administración. Los sindicatos sostienen que en distintas comunas los salarios iniciales se encuentran cerca del valor de la canasta alimentaria, utilizada como referencia para medir la indigencia.
Según el relevamiento del gremio, entre diciembre de 2023 y mayo de 2026 la inflación acumulada alcanzaría el 228,5%, mientras que los salarios estatales habrían aumentado un 138,77%. Estas cifras forman parte de los argumentos utilizados para reclamar una recomposición de los ingresos.
El sindicato también señaló que seis de cada diez trabajadores recurren al endeudamiento para afrontar gastos esenciales y que tres de cada diez registran demoras en sus pagos. Estos datos corresponden a un relevamiento interno y no a una medición oficial sobre el conjunto de los empleados públicos.
Frente a este escenario, el Gobierno provincial, encabezado por Claudio Poggi, anunció un aumento salarial del 20%, distribuido en cuatro tramos del 5% que se aplicarán en julio, agosto, octubre y noviembre. La administración provincial estima que, una vez completado el cronograma, el incremento acumulado durante 2026 llegará al 30%.
La actualización se suma a un pago extraordinario de $300.000 realizado en mayo. Para los beneficiarios del Plan de Inclusión se establecieron pagos de $525.000 en julio, $550.000 en agosto, $575.000 en octubre y $600.000 en noviembre.
El Ejecutivo provincial indicó que el incremento será financiado mediante el Fondo de Reserva Salarial y Social, creado en el marco de la emergencia económica y equivalente a dos meses de la masa salarial.
Mientras tanto, los sindicatos mantienen sus reclamos por recategorizaciones, actualización de adicionales y medidas destinadas a atender el nivel de endeudamiento de los trabajadores.
La diferencia entre los salarios y el valor de una canasta familiar no permite determinar por sí sola la situación económica de cada empleado, debido a que un hogar puede contar con más de un ingreso. Sin embargo, sirve como referencia para comparar la evolución de los salarios con el costo de los gastos básicos.
Tras el aumento correspondiente a agosto, el cronograma oficial contempla una nueva suba del 5% en octubre y otra del 5% en noviembre. Al 12 de agosto, el Gobierno mantenía este esquema, mientras que los sindicatos reclamaban la reapertura de la negociación salarial y una mejora del salario básico.












