Joaquín Iturrería es el encargado de dirigir al equipo principal, mientras que Sofía Mato ejerce como coach deportiva. Ambos desarrollan un trabajo cotidiano orientado a potenciar el rendimiento del equipo tanto dentro como fuera del terreno de juego. Midland ha logrado posicionarse en lugares prominentes dentro de una división reconocida por su competitividad.
La conducción del equipo se basa en roles claramente definidos. Joaquín Iturrería asume la dirección técnica y toma decisiones sobre el juego, mientras que Sofía Mato se dedica al área de coaching. Ella explica que su función principal es “crear equipo”, marcando la diferencia entre un grupo de jugadores y un verdadero equipo con objetivos claros, comunicación efectiva y alineación interna.
Mato destaca: “No es lo mismo un grupo de jugadores que un equipo. Nos enfocamos en la creación de equipo, en que esté alineado, que se comunique y que tenga objetivos claros”. En colaboración con otro coach, Federico Arce, trabaja en aspectos tanto colectivos como individuales dentro del plantel. El enfoque está en superar obstáculos en la convivencia y las dinámicas del campeonato.
El trabajo en conjunto, según Mato, requiere que todos los miembros compartan una meta común y comprendan el camino para alcanzarla. Asimismo, el apoyo emocional y la gestión de conflictos son componentes fundamentales de su estrategia. “Buscamos limpiar y resolver lo que va sucediendo en la convivencia y en la búsqueda de los objetivos”, señala.
La relación personal de la pareja se entrelaza con su vida profesional. Iturrería admite que sus discusiones diarias generalmente giran en torno al fútbol. “No lo podemos dividir. Es nuestro trabajo y realmente nos apasiona”, comparte el director técnico sobre sus conversaciones en común.
Mato, por su parte, enfatiza que su enfoque está más ligado al ámbito emocional y al impacto que cada jugador tiene en el grupo. “No me meto demasiado en lo que son decisiones tácticas. Analizo el contexto del partido, el rival, dónde estamos jugando y el presente del jugador”, detalla.
Ambos coinciden en que su relación sentimental no interviene en sus funciones profesionales y que respetan los espacios y responsabilidades de cada uno en el club. Mato explica que los asuntos individuales que surgen en coaching no se comparten automáticamente con el director técnico. “Todo lo que los chicos abran conmigo y con Fede no le llega a él, salvo que sea necesario. Si lo es, sugerimos al jugador que lo hable con Joaquín”, enfatiza.
La labor de Sofía Mato en el cuerpo técnico de Midland enfrenta ciertos prejuicios relacionados con la presencia femenina y el rol del coaching en el fútbol profesional. Aunque asegura que los jugadores no muestran resistencia hacia ella, reconoce que existen prejuicios externos. “Creo que es más un prejuicio afuera que de adentro. Los chicos no le tienen tanto tabú al tema”, afirma.
La transformación del fútbol argentino también ha favorecido la apertura emocional y la aceptación de nuevas figuras profesionales. Mato menciona cómo eventos recientes en selecciones nacionales, donde figuras como Lionel Messi y Lionel Scaloni demostraron vulnerabilidad y expresaron emociones, han contribuido a desmitificar el tema. “Ayudaron mucho a que se rompiera el tema mental y emocional. Trabajo desde lo vivencial, busco que los jugadores destraben las cosas solos”, explica.
La integración de la psicología y el coaching deportivo se ha convertido en parte esencial de la rutina en el plantel. Las intervenciones prácticas y dinámicas están orientadas a ofrecer soluciones rápidas, adaptándose a la naturaleza mutable del fútbol profesional.
La conexión entre Iturrería y Mato se forjó en su etapa universitaria, durante actividades deportivas en la Universidad de La Matanza. Su relación profesional se robusteció a lo largo de los años y diversas experiencias en clubes como Morón y Defensores de Belgrano, hasta llegar a Midland, donde formalizaron su vínculo y continuaron su colaboración.
Iturrería subraya la competencia y especialización de Mato en el deporte: “La admiro mucho como profesional. Conoce mucho del deporte, es fanática del fútbol y fue deportista de rendimiento”. La complementariedad de sus funciones y la confianza mutua se manifiestan tanto en la gestión del equipo como en su vida personal.
Mato también desempeña roles de liderazgo en otras áreas. Dirige una empresa relacionada con el coaching, mientras que Iturrería brinda su apoyo cuando es necesario, sin involucrarse directamente en esas actividades.
El liderazgo es fundamental en la labor diaria del cuerpo técnico. Mato sostiene que existen liderazgos innatos y otros que se pueden desarrollar. “Creo profundamente que hay personas que se pueden construir como líderes. Trabajo mucho el liderazgo personal, la gestión emocional y el autodiálogo”, menciona.
Ambos coinciden en que el apoyo emocional y la gestión de relaciones son vitales para el rendimiento del equipo. La figura de esta pareja técnica, con roles diferenciados pero complementarios, desafía los estándares tradicionales del fútbol argentino y abre la puerta a nuevas metodologías en los clubes profesionales.












