El secretario de Malvinas de la provincia, Andrés Dachary, sostuvo que no existen antecedentes de una operación de estas características y remarcó la sensibilidad que representa para Tierra del Fuego y para el país la presencia de una embarcación de bandera británica en el puerto de la capital provincial.
El funcionario señaló que la provincia considera a las Islas Malvinas como un territorio ocupado y sostuvo que la situación también está vinculada con la explotación de los recursos naturales del archipiélago. En ese sentido, mencionó especialmente la actividad pesquera y la futura explotación petrolera, que, según indicó, comenzaría en menos de dos años y modificaría la situación económica de las islas.
Dachary también cuestionó la política del Gobierno de Javier Milei respecto de la cuestión Malvinas y sostuvo que la administración provincial no esperaba que se produjera una situación de estas características.
Según explicó el funcionario, el buque es un petrolero cuyo destino final sería Estados Unidos. Frente a esto, señaló que la provincia busca desalentar cualquier actividad económica que pueda resultar funcional a la ocupación de las Islas Malvinas.
El secretario provincial también vinculó el episodio con la intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta a mediados de enero pasado por un período de 12 meses. La medida había sido adoptada luego de que se detectaran irregularidades financieras y riesgos operativos.
Dachary cuestionó los motivos de aquella intervención y sostuvo que no existían razones que la justificaran. También recordó que el puerto había recibido, aproximadamente un año y medio antes, un reconocimiento como uno de los mejores del mundo.
De acuerdo con información oficial, la intervención fue dispuesta luego de reiteradas inspecciones que no habrían obtenido respuestas concretas de la administración provincial y de denuncias de trabajadores relacionadas con un presunto vaciamiento.
A través de un comunicado, el Gobierno de Tierra del Fuego expresó su rechazo a la operación del buque y planteó una contradicción con la política de defensa del Gobierno nacional. Desde la provincia consideraron inadmisible que una embarcación de bandera británica opere en el puerto mientras el Reino Unido mantiene la ocupación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El Gobierno provincial también recordó que la intervención del Puerto de Ushuaia había sido fundamentada por la administración nacional en su condición de activo estratégico y en la necesidad de proteger la soberanía argentina en el Atlántico Sur.
Ante la llegada del petrolero, la provincia reclamó al Gobierno nacional que informe públicamente y de manera inmediata cuáles fueron los criterios políticos, estratégicos y administrativos utilizados para autorizar la operación de una embarcación de bandera británica en el Puerto de Ushuaia.












