El acuerdo generó preocupación dentro del oficialismo en el Senado, donde algunos sectores buscan conocer con precisión los términos de lo convenido con los mandatarios provinciales y evalúan cómo podría impactar en futuras votaciones.
La principal inquietud está vinculada a la posibilidad de que las diferencias con los gobernadores afecten los apoyos que el Gobierno necesita para avanzar con otras iniciativas. Entre ellas se encuentra la eliminación de las PASO, considerada una medida central para la estrategia electoral de la Casa Rosada de cara a 2027.
Dentro del bloque libertario del Senado cuestionan la conveniencia de avanzar sobre el régimen de zonas frías sin contar con acuerdos más amplios con las provincias. Los diez senadores radicales aparecen como una pieza relevante para el oficialismo, especialmente aquellos vinculados al gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, cuya provincia podría verse afectada por los cambios.
La preocupación es que cada proyecto termine siendo negociado de manera independiente, lo que dificultaría la construcción de acuerdos para otras reformas. En ese escenario, algunos sectores del oficialismo consideran necesario alcanzar entendimientos políticos más amplios antes de avanzar con las distintas iniciativas.
El tratamiento del régimen de zonas frías, por ese motivo, avanza con cautela en el Senado. Los legisladores libertarios reconocen además que los gobernadores y otros sectores aliados no tienen la misma urgencia que el Gobierno nacional para resolver las cuestiones electorales ni para eliminar las PASO.
El acuerdo alcanzado con los gobernadores del Norte podría facilitar una reducción de los subsidios al gas, pero también genera interrogantes sobre su impacto en las futuras votaciones legislativas.
Antes del entendimiento anunciado por Santilli, representantes de algunas provincias aliadas habían planteado que existía un acuerdo con el Gobierno para evitar que el régimen fuera modificado durante este año. Las nuevas decisiones volvieron a generar incertidumbre en algunas de las conversaciones que se mantienen con la Casa Rosada.
En paralelo, el Gobierno busca avanzar en acuerdos electorales en distintas provincias. Los entendimientos políticos en torno a las elecciones ya involucran a distritos como Mendoza, Córdoba y Santa Fe.
En Córdoba, según trascendió en sectores políticos, se habría acordado que La Libertad Avanza y el oficialismo provincial concurran por separado en las elecciones locales a cambio de avanzar con la eliminación de las PASO. En Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro busca la reelección y distintos sectores de la Legislatura provincial manifestaron su intención de confluir con los libertarios en el próximo proceso electoral.
Mientras tanto, varias provincias aliadas y Neuquén rechazan modificaciones que impliquen eliminar los beneficios del régimen de zonas frías. El argumento es que la medida afectaría a las regiones que actualmente reciben subsidios, aunque la discusión podría retomarse una vez finalizado el invierno.
En Mendoza también existe preocupación por los tiempos legislativos. Algunos sectores consideran difícil que el Congreso pueda aprobar una modificación del esquema con la suficiente rapidez como para que tenga aplicación inmediata.
En el Senado tampoco existe por el momento un cronograma definido para discutir una eventual reducción de los subsidios destinados a la zona media del país, mientras se mantendrían los beneficios correspondientes a la región patagónica.
Desde el oficialismo interpretan que el acuerdo con los gobernadores del Norte forma parte de una estrategia más amplia destinada a ordenar respaldos provinciales para otras reformas impulsadas por el Gobierno.
En ese marco, Santilli comenzó a mantener reuniones individuales con distintos mandatarios provinciales. Sin embargo, todavía quedan gobernadores con los que el Ejecutivo debe avanzar en conversaciones, entre ellos Rogelio Frigerio, Maximiliano Pullaro y Alfredo Cornejo.
La relación con los mandatarios radicales aparece como uno de los próximos puntos de la agenda. En el oficialismo reconocen que será necesario ampliar el diálogo con las provincias que podrían verse más afectadas por las modificaciones y alcanzar acuerdos antes de someter las reformas a votación en el Congreso.












