Es crucial subrayar que Varrone es mucho más que su Dallara número 22. Su trayectoria es notable: transitó del mundo del Endurance a la antesala de la F1 tras seis años sin participar en monopostos, destacándose frente a conductores que siguieron el camino tradicional de Fórmula 4 y Fórmula 3, así como algunos ya experimentados en la Fórmula 2.
Desde el inicio de la temporada en Australia, donde llegó a liderar la segunda carrera en Melbourne, Varrone se mostró competitivo, sumando puntos en su segunda salida en Miami, donde finalizó cuarto en la carrera Sprint, y alcanzando su mejor resultado en el año con un sexto puesto en Canadá, además de pelear por la pole position.
A pesar de un proceso de aprendizaje acelerado y de readaptación a los monoplazas, el argentino se vio limitado por un coche que perdió competitividad al llegar a Europa. Las excepcionales habilidades de Varrone le permitieron lograr destacadas actuaciones parciales, como su notable maniobra de sobrepasos en la Feature Race de Bélgica. Sin embargo, durante las ocho fechas en Europa, su situación se tornó complicada, ya que un auto no competitivo le impidió reingresar a la zona de puntos.
La separación de VAR se realizó en buenos términos, gracias a la sólida relación existente con Rafael Villagómez y su hijo, quienes acompañaron a Varrone durante su experiencia dentro del equipo. En su comunicado, el corredor agradeció expresamente a la familia Villagómez por su acogida y apoyo. Sin embargo, la falta de rendimiento del coche llevó a esta conclusión. Este jueves, el equipo holandés anunció que el japonés Hiyu Yamakoshi, proveniente de la Fórmula 3, ocupará el lugar de Varrone.
“Hoy toca cerrar una etapa. Después de un año intenso, junto a mi equipo decidimos no continuar con el calendario de Fórmula 2 2026 con Van Amersfoor Racing. No fue una decisión fácil, pero creemos que es el camino correcto para seguir adelante y pensar en lo que viene para mi carrera”, expresó Varrone en su anuncio. Esta finalización estuvo marcada por un episodio desafortunado, incluyendo su accidente en la qualy del complicado Madring y el insólito choque de Kush Maini en la carrera principal que lo dejó sin posibilidades de reacción, resultando en un cierre agónico de su etapa en VAR.
En relación a su futuro, se han estado evaluando diversas opciones para Varrone en 2027. Desarrollándose negociaciones, se presenta la posibilidad de continuar en la Fórmula 2 con un coche más competitivo. A la espera de confirmaciones oficiales, hay constantes conversaciones entre varios pilotos para asegurar su lugar en las escuderías más destacadas. Por su parte, el inglés Freddie Slater ya confirmó su continuidad en Invicta, uno de los equipos más fuertes.
Otra alternativa sería volver al Campeonato Mundial de Endurance (WEC) con un equipo destacado de Hypercar, categoría en la que Varrone compitió en 2025 con un Porsche 963 del equipo Proton Competición, logrando sumar un punto en las 6 Horas de San Pablo. Con el auto menos competitivo de su clase, también enfrentó a vehículos oficiales. De avanzar en Hypercar, el objetivo sería acumular puntos para la Superlicencia de la F1, donde actualmente Varrone cuenta con 12 de los 40 necesarios.
Se está gestionando su probable incorporación al equipo Cadillac, bien como piloto de desarrollo o reserva, dado que Varrone es piloto oficial de General Motors (GM), el conglomerado dueño del equipo en la F1. Este plan se ha venido desarrollando desde el año pasado. Si se concretara, el objetivo será realizar pruebas en autos TPC (Test Previous Cars) para acumular los 400 kilómetros requeridos para conseguir la Superlicencia.
Próximamente, Varrone participará en el cierre del IMSA (International Motor Sports Association) el 3 de octubre en la célebre carrera Petit Le Mans, que se lleva a cabo en el icónico circuito de Road Atlanta. El piloto compartirá un Chevrolet Corvette Z06 GT3.R con Nicky Catsburg y Tommy Milner, quienes luchan por el título en la divisional GTD Pro, ocupando actualmente el segundo lugar con 32 puntos, a seis del líder.
“Espero poder contarles muy pronto sobre mi futuro. Gracias eternas por el aguante”, concluyó Nicolás Varrone en su parte de prensa. Se anticipa que en un par de semanas se definirá su destino para 2027. El bonaerense ha demostrado su capacidad para competir en la Fórmula 2 pese a su prolongada ausencia de monoplazas y el uso de un vehículo inferior. Su talento y profesionalismo lo posicionan para continuar su carrera en una categoría de élite.












