Giuliano, tras haber sido fundamental en momentos claves de la Copa del Mundo con la selección argentina, fue quien cambió el curso del derbi madrileño en el minuto 50. Al recibir un largo pase de David Hancko, Simeone controló el balón de pecho, lo que llevó a un penal y la expulsión de Dean Huijsen, marcando el inicio del giro del partido.
Después de ese momento, el clásico se transformó en un dominio de los rojiblancos, dejando sin respuestas al equipo dirigido por José Mourinho, y el segundo gol llegó de la mano del canadiense Jonathan David, quien fue asistido por un notable desborde de Simeone.
El talentoso extremo de 23 años, a menudo objeto de críticas, mostró una competitividad y ambición notables, características que lo han establecido como un jugador destacado tanto en el Atlético como en la selección. El encuentro reafirmó que el fútbol es más que técnica; se trata de velocidad, esfuerzo y determinación.
Durante los primeros 45 minutos, apenas se generaron ocasiones de peligro. Solo se registraron dos disparos a puerta, uno de ellos un centro del surcoreano Kang-in Lee, y el segundo un tiro lejano del turco Arda Güler, despejado por Oblak.
El partido también estuvo marcado por el intenso cruce entre Romero y Bellingham, similar a lo sucedido en el Mundial de 2026. El jugador del Real Madrid, intentando disputar un balón, acabó en el suelo tras ser pisado por el defensor argentino. Aunque inicialmente se le mostró tarjeta amarilla al jugador del Real, el VAR corrigió la decisión, sancionando en cambio al defensor cordobés.
El encuentro se rompió en la segunda mitad, y fue nuevamente un argentino quien definió el rumbo del juego. Giuliano Simeone, aprovechando su velocidad, forzó el penal y la expulsión de Huijsen. Grimaldo abrió el marcador con el 1-0 en ese contexto.
El ambiente en el Metropolitano se encendió cuando el hijo del entrenador realizó un gran desborde por la derecha, dando un preciso centro al canadiense David para el segundo gol.
Poco después de este tanto, Cholo Simeone decidió darle la oportunidad a Julián Alvarez, quien fue recibido con aplausos y algunos murmullos. Alvarez tuvo una clara oportunidad de gol que fue salvada in extremis por Courtois, quien negó un cabezazo de Romero.
Rüdiger descontó de cabeza en el cierre del partido, lo que generó incertidumbre en el desenlace. Sin embargo, el Atlético mantuvo su ventaja, y Simeone salió corriendo hacia los vestuarios, ahora a solo un triunfo de igualar el récord de Luis Aragonés como el técnico con más victorias ante el Real Madrid. Este fue el triunfo número 14 del entrenador argentino, aún por detrás de los 22 de otro destacado como Helenio Herrera.
Si bien no se puede considerar un derbi decisivo, ya que aún quedan 31 jornadas por disputarse, sí fue un examen clave para ambos. Con 15 puntos, el Real Madrid se encuentra en una posición complicada tras su reciente derrota frente al Betis, mientras que el Atlético, con 16 puntos, también viene de resultados oscilantes. Ambos equipos están en una distancia considerable de Barcelona, que lidera con un puntaje perfecto de 21 unidades.












