El Gobierno trabaja ahora senador por senador y también con distintos bloques, mientras Javier Milei mantiene su intención de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Al mismo tiempo, la Casa Rosada evalúa aceptar una suspensión exclusivamente para 2027 como alternativa para ampliar el respaldo parlamentario. En la estrategia participan Karina Milei, Diego Santilli, Patricia Bullrich y Martín Menem, con funciones diferenciadas entre la negociación con los gobernadores, el Senado y la Cámara de Diputados.
La discusión ya no se limita a determinar quiénes respaldarían la iniciativa. Ahora también comenzaron a analizarse las condiciones que algunos posibles aliados plantean para acompañarla. Entre las alternativas que volvieron a la mesa aparece la posibilidad de habilitar listas de adhesión, una propuesta que había sido considerada anteriormente y que permitiría a distintas fuerzas asociar sus boletas provinciales a una única candidatura presidencial.
El mecanismo permitiría que un gobernador de la UCR, el PRO o una fuerza provincial mantenga su propia boleta para la elección local y, al mismo tiempo, la vincule con la candidatura presidencial de Milei. De esta manera, los espacios conservarían sus estructuras y candidatos provinciales sin incorporarse formalmente a La Libertad Avanza. Según la propuesta que se analiza, se trataría de una única lista de adhesión y no de un sistema abierto de múltiples colectoras.
La posibilidad de utilizar este mecanismo ya había sido discutida durante el invierno, cuando funcionarios nacionales y gobernadores evaluaron alternativas para que las fuerzas provinciales pudieran respaldar al candidato presidencial libertario sin abandonar sus propios armados territoriales. La propuesta había perdido fuerza cuando el Gobierno decidió concentrar sus esfuerzos en conseguir los votos para eliminar o suspender las PASO, pero ahora volvió a incorporarse a las conversaciones.
Dentro del esquema que maneja la Casa Rosada, los 12 gobernadores ubicados en “verde” son Rogelio Frigerio, Alfredo Cornejo, Maximiliano Pullaro, Juan Pablo Valdés, Leandro Zdero, Carlos Sadir, Marcelo Orrego, Ignacio Torres, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Claudio Poggi y Raúl Jalil. La clasificación representa la evaluación del Gobierno sobre sus posiciones frente a la suspensión de las primarias nacionales y no implica que hayan cerrado un acuerdo ni que garanticen los votos de los senadores de sus provincias.
Entre ellos se encuentran cinco gobernadores radicales: Cornejo, Pullaro, Valdés, Zdero y Sadir. Si bien algunos defendieron anteriormente las PASO como herramienta electoral, sus posiciones actuales contemplan la posibilidad de que las primarias nacionales vuelvan a suspenderse en 2027. Tras los encuentros mantenidos durante la Argentina Week en París, el Gobierno aceleró las conversaciones con estos mandatarios.
El grupo “amarillo” está integrado por Martín Llaryora, Claudio Vidal, Gustavo Sáenz y Gustavo Melella. Para la Casa Rosada, se trata de gobernadores con los que todavía existe margen de negociación, aunque sus apoyos no están garantizados. Llaryora, Vidal y Sáenz pertenecen a sectores del peronismo alejados del kirchnerismo, mientras que Melella presenta un perfil político diferente y también mantuvo señales de acercamiento.
En “rojo” aparecen Axel Kicillof, Jorge Macri, Osvaldo Jaldo, Hugo Passalacqua, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Sergio Ziliotto y Elías Suárez. La clasificación tampoco implica necesariamente una posición uniforme entre ellos. En el caso de Jorge Macri, por ejemplo, el Gobierno considera que su postura está vinculada a la posición de Mauricio Macri, mientras que Jaldo quedó fuera del grupo favorable pese a haber acompañado distintas iniciativas del oficialismo desde 2023.
La principal dificultad para el oficialismo es que la postura de un gobernador no se traduce automáticamente en el voto del senador correspondiente. Por eso, la negociación comenzó a trasladarse directamente al Congreso, donde La Libertad Avanza necesita reunir 37 votos en el Senado para avanzar con la iniciativa.
En paralelo, el debate comenzó a generar diferencias dentro del peronismo. Sectores vinculados a Cristina Kirchner evalúan, según fuentes citadas en la investigación, la posibilidad de no bloquear una eventual suspensión de las PASO, mientras que Axel Kicillof sostiene que las primarias deberían mantenerse como mecanismo para resolver las candidaturas si no existe un acuerdo previo. Sergio Massa también se manifestó en contra de eliminar o suspender el sistema y había participado en reuniones partidarias donde se acordó defender las PASO para 2027.
La Casa Rosada niega estar negociando con el kirchnerismo y sostiene que concentra las conversaciones en otros senadores y bloques. Al mismo tiempo, el oficialismo observa las diferencias dentro del peronismo porque una eventual división interna podría modificar el escenario parlamentario en torno al proyecto.
La discusión dentro del peronismo está vinculada también con la definición de las candidaturas para 2027. Sin PASO, la conducción partidaria tendría un papel diferente en la selección de candidatos, mientras que Kicillof sostiene que una primaria permitiría resolver una eventual competencia interna mediante el voto. Hasta el momento, ninguna de las posiciones logró imponerse de manera definitiva dentro del espacio.
Mientras continúan las conversaciones, el Gobierno busca consolidar los 12 apoyos que considera favorables, avanzar sobre los cuatro gobernadores que mantiene en “amarillo” y negociar directamente con los senadores para alcanzar los 37 votos. En ese escenario, la posibilidad de habilitar una lista de adhesión aparece como uno de los elementos que podrían formar parte del acuerdo con gobernadores que quieran respaldar la candidatura presidencial de Milei sin abandonar sus estructuras provinciales.












