Jorge Macri y Rogelio Frigerio impulsan una serie de condiciones para acompañar la iniciativa. Desde el PRO advirtieron que todavía hay planteos sin respuesta por parte del Poder Ejecutivo, por lo que el dictamen no está garantizado.
Entre los principales pedidos figuran la coparticipación para la Ciudad de Buenos Aires, la eliminación del impuesto al huevo y medidas relacionadas con obras y rutas. En materia vial, el espacio también reclama una reducción del impuesto a los combustibles y explicaciones sobre el avance de las concesiones. El argumento es que, si no se utiliza el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) para esos fines, debería reducirse la carga tributaria.
La falta de entendimiento obliga al oficialismo a revisar los tiempos previstos para el debate parlamentario. La intención inicial era conseguir el respaldo de los bloques dialoguistas durante octubre para que Diputados aprobara el proyecto en noviembre y el Senado pudiera tratarlo antes del cierre del período de sesiones ordinarias, previsto para el 30 de noviembre.
Sin embargo, desde el PRO plantearon que las conversaciones podrían extenderse hasta el 17 de noviembre. Si sus demandas no quedan incorporadas al dictamen, la sesión podría trasladarse del 18 al 25 de ese mes.
El calendario legislativo suma otros condicionantes. La visita del papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, los viajes de legisladores por las elecciones en Estados Unidos y la proximidad del cierre de las sesiones ordinarias reducen el margen disponible para discutir y aprobar el proyecto.
El Presupuesto también acumula diferencias con otros sectores. En las negociaciones con los bloques aliados se incorporaron cambios vinculados con el capítulo de Discapacidad, mientras siguen abiertos los reclamos por el financiamiento universitario, los recursos para las provincias, las obras públicas y las cajas previsionales.
El Gobierno busca resolver esas diferencias sin alterar el esquema fiscal de la iniciativa y, al mismo tiempo, sostener su agenda legislativa. En paralelo, La Libertad Avanza intenta avanzar con la reforma política y la eliminación de las PASO, una discusión que continúa en el Senado y que también está vinculada con los acuerdos que la Casa Rosada procura alcanzar con los gobernadores.
En cuanto a las proyecciones económicas, el proyecto de Presupuesto 2027 contempla un crecimiento del 4% y una inflación del 18% para el próximo año. Además, calcula un aumento real de la recaudación del 5,7% y prevé que la presión tributaria efectiva nacional pase del 21,06% del PBI en 2026 al 21,70% en 2027.
Con el dictamen todavía pendiente, el oficialismo deberá retomar las conversaciones con el PRO y el resto de los sectores dialoguistas para intentar destrabar los reclamos y evitar nuevas demoras en el tratamiento parlamentario.












