Durante una entrevista periodística, el presidente del bloque Argentina Federal repasó las negociaciones que reunieron a legisladores del oficialismo y la oposición, organizaciones de personas con discapacidad, prestadores de servicios y representantes de la Conferencia Episcopal Argentina.
Herrera Ahuad sostuvo que el debate no debía limitarse a renovar el régimen de emergencia vigente. Según explicó, mientras una parte de la oposición impulsaba aprobar la ley sin modificaciones, algunos bloques oficialistas buscaban avanzar hacia una normativa más amplia.
El legislador advirtió que la posibilidad de recurrir a la Justicia no garantiza por sí sola que las personas con discapacidad reciban las prestaciones necesarias. “Es una ley que te permite litigar, que te permite hacer amparos colectivos, te permite que la Justicia rápidamente se expida y tenga resultados. Pero esos resultados después no se ven en la práctica”, señaló.
Uno de los puntos centrales de la negociación fue la asignación de recursos presupuestarios específicos. El diputado consideró que la falta de partidas definidas constituía una de las principales zonas grises de la legislación anterior.
Según detalló, el dictamen incorporó previsiones en el artículo siete y modificaciones sobre la compatibilidad entre las asignaciones y el empleo. También destacó la posibilidad de proteger el nomenclador de prestaciones y establecer mecanismos que permitan sostener el sistema a largo plazo.
“Conseguimos incorporar la compatibilidad de una asignación con otro tipo de empleo, la posibilidad de que el nomenclador quede blindado”, afirmó. A su vez, sostuvo que el texto resolvía parte de los vacíos de la normativa previa, aunque dejó abierta la posibilidad de introducir cambios durante el tratamiento en el Senado.
Sobre la votación en la Cámara de Diputados y una eventual intervención del Poder Ejecutivo, Herrera Ahuad destacó que el respaldo de más de dos tercios de los legisladores le otorgaba un peso significativo al proyecto.
El diputado remarcó que las negociaciones no se limitaron a los acuerdos entre bloques, sino que también incluyeron a las organizaciones directamente involucradas. Mencionó el trabajo conjunto con los foros de discapacidad, la Conferencia Episcopal Argentina y los prestadores de servicios, y reconoció aportes de integrantes de La Libertad Avanza y Unión por la Patria.
También describió algunos encuentros como particularmente tensos. “Tuvimos una demasiado compleja y durísima”, recordó, y aseguró que en una de las reuniones la discusión estuvo cerca de llegar a las agresiones físicas.
Pese a las diferencias, insistió en que el resultado debía atribuirse a las personas con discapacidad y no a una fuerza política en particular. “Este logro es un logro de los discapacitados de la República Argentina, no es un logro de la política”, expresó.
Herrera Ahuad también vinculó su participación en el debate con su propia experiencia. Contó que tiene una discapacidad auditiva total y que perdió la audición progresivamente durante su carrera política en Misiones, hasta el punto de que ya era completamente sordo cuando ejerció como gobernador.
El legislador explicó que utiliza un implante coclear y que complementa la audición con la lectura de labios. Además, recordó que durante su adolescencia trabajó como disc jockey, entre los 13 y los 17 años, y consideró que la exposición a la música podría haber influido en la pérdida auditiva, aunque señaló que no existen antecedentes familiares de sordera.
En relación con las auditorías de pensiones y certificados de discapacidad, sostuvo que los controles son necesarios, pero cuestionó las condiciones en las que se realizaron algunos operativos en Misiones. Como ejemplo, relató que vio a más de 500 personas convocadas en una plaza bajo temperaturas de 40 grados para verificar su situación.
“Queríamos que se hagan las auditorías, pero como corresponde, con los profesionales que corresponden, en los lugares que corresponde”, reclamó. También criticó la estigmatización de las personas con discapacidad en el debate público y sostuvo que los procedimientos deben respetar la dignidad de los beneficiarios.
El diputado afirmó que, según su evaluación, en Misiones no se habían detectado irregularidades en las revisiones realizadas durante los últimos años. Asimismo, manifestó preocupación por la posibilidad de que algunas disposiciones dejaran sin cobertura sanitaria a personas con discapacidad y enfermedades poco frecuentes.
En ese sentido, mencionó tratamientos de alto costo, como los destinados a pacientes con hemofilia, y advirtió sobre el impacto económico que representan para las jurisdicciones. “La hemofilia no puede quedar afuera, es un tratamiento de cien millones de pesos, doscientos millones de pesos que no puede quedar a una persona”, sostuvo.
En el tramo final de la entrevista, Herrera Ahuad se refirió a la situación política de Misiones y al distanciamiento entre el gobernador Hugo Passalacqua y Carlos Rovira. El diputado evitó describirlo como un enfrentamiento personal y señaló que el mandatario provincial decidió impulsar su propio rumbo de gestión.
Además, anticipó que el sector que acompaña a Passalacqua competirá con una estrategia electoral diferente de la impulsada por el espacio asociado a Rovira. Aseguró que la disputa se desarrollará dentro de un marco de respeto institucional y sostuvo que la conducción política provincial debe quedar en manos del gobernador.
Por último, se refirió al debate sobre una posible eliminación o suspensión de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Indicó que su bloque todavía no definió una posición y que el tema continúa en discusión con Passalacqua. “No hay todavía una decisión oficialmente tomada por parte del bloque”, concluyó.












