Una de las tendencias que ha cobrado fuerza en las redes sociales es el sandwich dressing, también conocido como el método del sándwich. Lydia Tomlinson, experta en moda con más de dos millones de seguidores en Instagram, ha sido clave en la difusión de este concepto, explicando su funcionamiento y los errores comunes al combinar vestimenta.
Tal como su nombre sugiere, esta técnica se inspira en la estructura de un sándwich: dos panes iguales y un relleno diferente en el medio. En términos de moda, se aplica de manera similar, repitiendo un color o una característica en la parte superior e inferior, mientras que la prenda intermedia presenta un tono distinto.
“Si pensamos en un sándwich, tiene pan arriba, pan abajo y algo diferente en el medio. Eso hace que quede equilibrado. Las mismas reglas se pueden aplicar a nuestra ropa”, comentó Tomlinson en uno de sus videos de Instagram.
Por ejemplo, se puede optar por una chaqueta negra y unos zapatos a juego con una falda blanca. Así, el abrigo y el calzado actúan como los panes, mientras que la prenda del medio añade contraste.
Una forma sencilla de implementar este método es jugando con los colores. En este sentido, Tomlinson presentó un atuendo de tonos claros acompañado de botas oscuras y grandes. Según indicó, el calzado le otorgaba un protagonismo excesivo a la parte inferior del look.
Para equilibrar esta situación, sugirió incorporar un elemento del mismo color en la parte superior. “Los accesorios son una de las formas de llevar los colores oscuros a la parte de arriba”, señaló.
Asimismo, cinturones, chaquetas y abrigos también pueden cumplir esa función. “La clave es repetir arriba parte del color que tenemos en los zapatos”, agregó la especialista.
El efecto contrario también puede suceder. Por ejemplo, un suéter oscuro combinado con un pantalón y zapatos claros puede hacer que la parte superior destaque más que el resto. En tal caso, una solución viable sería sustituir el calzado por otro en un tono más oscuro.
“Cuando combinamos colores oscuros con tonos claros, siempre hay que equilibrarlos”, enfatizó Tomlinson.
Es importante mencionar que los colores no tienen que ser exactamente iguales. Se puede optar por un tono oscuro en la parte superior y otro similar en la inferior, o usar accesorios y calzado que pertenezcan a la misma gama.
Si bien la faceta más reconocida del sandwich dressing se enfoca en los colores, también se aplica al tamaño y volumen de las prendas. El objetivo aquí es evitar que una parte del conjunto tenga más protagonismo que la otra.
Como ejemplo, la experta mostró un abrigo amplio combinado con pantalones ajustados y zapatos delicados. Según observó, el abrigo resultaba desproporcionado en contraste con la parte inferior, dado que había una diferencia muy notoria entre los tamaños de las prendas.
Sin embargo, mantuvo el abrigo y los pantalones, pero optó por botas más grandes. De esta manera, el volumen se resalta tanto en la parte superior como en la inferior, permitiendo que la prenda más ajustada quede en el medio.
No obstante, Tomlinson aclaró que esto no es una norma que deba seguirse al pie de la letra, sino una herramienta que puede utilizarse cuando una combinación no resulta satisfactoria. “Si sentís que hay algo en tu conjunto que no termina de funcionar, probá este método”, concluyó.












