La vicepresidenta Victoria Villarruel optó por no asistir a la ceremonia central llevada a cabo en la Basílica de Luján para conmemorar el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco. A pesar de su fe, la referente del espacio libertario se ausentó del evento y justificó su decisión: «Me pareció que era lo peor de la casta política», afirmó al retirarse, en referencia al acto que contó con la participación de Manuel Adorni, entre otros funcionarios.
Al dialogar con los medios de comunicación, la vicepresidenta, quien se encontraba ejerciendo la función de presidenta debido al viaje de Javier Milei a Israel, argumentó que la ceremonia «se había politizado», al igual que la conmemoración del 2 de abril, Día de los Veteranos y Caídos en la Guerra de Malvinas: «Cuando se politiza prefiero estar entre la gente, con humildad», aseveró en conversación con nuestra redacción.
«Hoy es solo el día del papa Francisco, nada tiene más importancia que esta figura para todos los argentinos. Me pareció que la ceremonia tenía un contenido que no era el del recuerdo al Papa, me pareció que era lo peor de la casta política y no quiero puntualizar. Soy coherente con mis ideas«, sentenció Victoria Villarruel.
Victoria Villarruel versus Adorni
No constituye la primera ocasión en que la vicepresidenta expresa su disconformidad con el jefe de Gabinete, quien ha sido objeto de acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito a raíz de la adquisición de dos propiedades, préstamos privados de origen dudoso y vuelos privados a Uruguay, además de haber incluido a su esposa en la comitiva de la gira presidencial por Estados Unidos.
Ante esta situación, Victoria Villarruel criticó a través de Instagram al exvocero: «Menos mal que el ajuste lo iba a pagar la política jaja», escribió en una de las frases que acompañan un recorte de video que reposteó de otra cuenta: «Él mismo aclaró que Villarruel no es parte de esto«, agregó.
El origen de la tensión interna
El conflicto entre Javier Milei y Victoria Villarruel se remonta a un período anterior a su asunción al poder, con origen en promesas de campaña incumplidas y marcadas diferencias ideológicas. El factor desencadenante inicial fue la determinación de Milei de excluir a Villarruel del manejo de las áreas de Seguridad y Defensa tras imponerse en el balotaje. Esto ocurrió a pesar de que el entonces candidato había asegurado públicamente que ella designaría a los ministros de estas carteras.
A pesar de sus declaraciones previas, finalmente se designó a Patricia Bullrich y Luis Petri, lo que provocó un distanciamiento significativo desde los primeros meses de gestión, el cual se mantiene hasta la fecha. No existe diálogo entre los integrantes de la fórmula presidencial y en los últimos meses se ha incrementado la visibilidad pública de la vicepresidenta, quien presuntamente estaría conformando su propia plataforma con miras a una candidatura presidencial en 2027.










