Este régimen, que se introdujo a principios de este año, estipulaba que los beneficiarios del subsidio recibirían una bonificación del 50% en el bloque inicial de consumo. Con la nueva medida, el Gobierno ha decidido que, durante mayo, se añadirá un 25% adicional de descuento.
Como resultado, los hogares que reciben estos subsidios gozarán de una bonificación total del 75% en el consumo de gas hasta el límite establecido. Superado dicho volumen, los usuarios deberán abonar la tarifa regular, sin subsidios aplicables.
La resolución 11/2026 de la Secretaría de Energía, firmada por la titular María Tettamanti, formaliza esta medida en el Boletín Oficial. La decisión se produce en un contexto reciente de autorizaciones para incrementar las tarifas de gas, que han aumentado un promedio del 5,6%.
La bonificación extraordinaria se extiende no solo a los hogares, sino también a organizaciones de bien público, clubes barriales y otros usuarios sin fines de lucro.
Para llevar a cabo esta iniciativa, se espera que el Enargas publique las nuevas estructuras tarifarias que regirán para cada distribuidora en diversas regiones del país, conforme a este esquema.
El Gobierno justificó esta medida como respuesta a la situación internacional generada por la guerra en Medio Oriente, que ha provocado “una subida de los precios de los combustibles a nivel global”, en un momento en que se intensifica el consumo de gas debido a las bajas temperaturas.
Se consultó al Ministerio de Economía sobre las proyecciones fiscales asociadas con la ampliación de los subsidios en mayo, pero no se ofrecieron detalles al respecto.
La extensión de las bonificaciones para el consumo de gas tiene como objetivo mitigar el impacto de los recientes aumentos tarifarios sobre los usuarios, en un contexto de incremento de los precios internacionales y políticas de reducción de subsidios, aunque también ejerce presión sobre las cuentas fiscales.
En marzo, el Gobierno había reportado un superávit fiscal, con un resultado primario de $930.284 millones (previo al pago de deuda), que representaría cerca del 0,5% del PIB. Sin embargo, en ese mismo mes, se registraron demoras en los pagos a empresas y proveedores, con el fin de mantener el superávit. Según los datos oficiales, la ‘deuda flotante’ alcanzó los $4,04 billones, un aumento significativo respecto a los $1,95 billones que se registraron al finalizar febrero.
Mientras se implementa esta bonificación “extraordinaria” en mayo, la gestión actual, encabezada por Javier Milei, sigue un rumbo hacia la reducción de subsidios, marcando un cambio en el esquema tarifario que afecta a un mayor número de usuarios.










