El Gobierno Nacional, a través del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, anunció la derogación de las contribuciones obligatorias que financiaban a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR) y el cese del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI), al declarar cumplido su plazo de vigencia.
Sturzenegger calificó el mecanismo de financiación de COVIAR, vigente por más de dos décadas, como un “impuesto que el Estado había cedido a entidades privadas”, ya que el tributo se recaudaba directamente para esta organización de naturaleza privada en lugar de dirigirse a las arcas públicas.
Las contribuciones obligatorias se imponían a bodegas y productores por elaboración, embotellamiento, comercialización de mosto y por cada kilogramo de uva. El ministro denunció que, pese al incumplimiento de la meta de exportaciones de USD 2.000 millones anuales del PEVI, la contribución se incrementaba por encima de la inflación, e incluso la COVIAR se arrogaba la potestad de ajustar dicho cobro.
La medida se concretó mediante la Resolución 55/26 de la Secretaría de Agricultura, que establece la finalización de las contribuciones obligatorias y de cualquier otra fuente de financiamiento público nacional para el plan. Sturzenegger enmarcó esta decisión en un proceso de desregulación y eliminación de gravámenes para el sector vitivinícola, buscando aumentar la competitividad y confiando en la capacidad del sector privado.










