Un colaborador del sector libertario comentó a finales de abril que “no tiene retorno” esta relación. Desde el PRO, se indicó que “acompañar el cambio no es aplaudir lo que está mal”. Uno de los principales focos de conflicto gira en torno a la figura de Manuel Adorni. Desde que Milei asumió la presidencia, y especialmente durante los períodos de acuerdos electorales, el presidente se reunía con frecuencia con el líder del PRO en la Quinta de Olivos para intercambiar ideas y discutir el rumbo del país, a menudo con milanesas y ensalada como parte de estas cenas.
Sin embargo, la última reunión se llevó a cabo el 31 de octubre del año pasado y fue distinta a las anteriores. En lugar de la habitual cena, la conversación se limitó a poco más de dos horas, donde el presidente Milei escuchó las críticas y sugerencias de Macri sin las garantías de aprobación que había tenido en encuentros previos.
Después de esa noche, Macri abandonó la Quinta de Olivos y las comunicaciones entre ambos se interrumpieron. Posteriormente, el exmandatario se pronunció sobre la designación de Adorni, destacando que “no parece ser una buena idea”, refiriéndose al nuevo jefe de Gabinete como alguien “sin experiencia” y considerando el cambio una “decisión desacertada”. Este cambio ocurrió tras la salida de Guillermo Francos, quien había fungido como el enlace entre ambos.
Posteriormente, Diego Santilli, una figura preferida dentro del PRO para la contienda electoral en la Provincia de Buenos Aires, fue incorporado al Gobierno como ministro del Interior. A pesar de esto, el partido continuó apoyando las iniciativas de la administración libertaria en el Congreso, siendo fundamental para varias legislaciones durante las sesiones extraordinarias bajo la coordinación de Cristian Ritondo, jefe de la bancada del PRO en la Cámara de Diputados.
El punto de inflexión llegó cuando el presidente Milei, en una entrevista con Luis Majul en LN+, declaró: “No me van a llevar puesto como a Macri”. Aunque esta afirmación estaba dirigida al kirchnerismo tras un enfrentamiento durante la apertura de sesiones del Congreso, también impactó a la figura de Macri.
Por su parte, Macri intensificó su participación política el 20 de marzo con el relanzamiento del PRO en Parque Norte, presentando a su partido como “el próximo paso” y buscando no posicionarse completamente en la oposición. Su intención era consolidar una mayor territorialidad, fortaleciendo a intendentes en los distritos bajo su control.











