Este jueves, los testigos convocados son Walter Espeche, auditor de la prepaga, y Nelsa Marilyn Pérez, coordinadora de enfermería administrativa de Medidom, encargada por la prepaga de Maradona para la coordinación de los dos enfermeros que atendían al exfutbolista.
Durante el interrogatorio, el fiscal Patricio Ferrari preguntó a la testigo sobre su llegada al juicio. “En taxi”, contestó. “¿Sola?”, insistió el fiscal. “No, vine con el abogado de mi empresa”, admitió.
Ferrari solicitó identificar al abogado presente en la sala. La mujer indicó: “No sé, estoy mirando a los jueces”. Al ser presionada, aclaró: “Sí, lo vi. Lo saludé. Estuvimos hablando de películas.”
Los fiscales señalaron a un hombre en la sala, quien confirmó su identidad ante las preguntas, lo que quedó registrado para la evaluación de la credibilidad de la testigo.
Mientras proseguía el testimonio, se le consultó a Nelsa si conocía la causa de la muerte de Maradona y ella respondió: “Sí, me enteré por la tele que murió de un paro”. Sin embargo, poco después, los fiscales presentaron un audio donde, el mismo día del fallecimiento, ella menciona a Mariano Perroni, acusado en el caso, la causa detallada del deceso y se ofrece a conseguirle abogado.
Nelsa Pérez, de 76 años, trabaja para Medidom, que proporciona servicios de enfermería a Maradona para internaciones en su hogar. “Son cuidados domiciliarios”, aseguró la testigo en repetidas ocasiones, intentando corregir su declaración inicial ante la fiscalía.
Durante su comparecencia, Pérez cometió varias contradicciones que llevaron al tribunal a advertirla en numerosas ocasiones, especialmente en lo relativo a la internación domiciliaria de Maradona y sobre quiénes eran responsables de su atención médica.
El fiscal Ferrari expresó su frustración, alegando que la testigo “mentía” y fue amonestado por los jueces por su tono. Ferrari, además, indicó que interrogatorios como el de Nelsa resultan complicados por las contradicciones que presenta.
Burlando solicitó la detención de la testigo, pero el tribunal determinó que “no se advirtió una manifestación deliberadamente mendaz” que justificara dicha acción y rechazaron su petición.
A medida que el tribunal se retiraba a deliberar, Nelsa, de 76 años, fue contenida tras la sugerencia de detención propuesta por Fernando Burlando. Posteriormente, los jueces manifestaron: “No se percibió una declaración intencionadamente falsa como para imputarle el delito de falso testimonio, y mucho menos para ordenar su detención”.
Asimismo, indicaron que las contradicciones no sobrepasan el marco permitido y se evaluarán durante la consideración de la credibilidad de la testigo.
Se solicitó a Burlando que, en futuras solicitudes similares, lo haga sin la presencia de la testigo, especialmente dada su avanzada edad.
El abogado de Dalma y Gianinna Maradona instó a los jueces a detener a la mujer por las contradicciones durante su declaración, aduciendo que era “vergonzoso” lo ocurrido. “No podemos ni darle una mano por la cantidad de contradicciones que ha incurrido. No es solo una cuestión de edad, sino de expresar la verdad. Es falso testimonio agravado”, argumentó el letrado.
Nelsa Pérez había hecho varias afirmaciones contradictorias en comparación con su testimonio de 2020, lo que llevó a la defensa a pedir la retirada de la testigo de la sala y solicitar a los jueces que la adviertan sobre las consecuencias del falso testimonio, insistiendo en que “estaba mintiendo”.
El tribunal se comprometió a advertir a la testigo, pero también recordó que los abogados estaban “contaminados por el juicio anterior”. Se les pidió que “no usen el debate previo como argumento en este”.
Al retomar la audiencia, el juez Alberto Gaig instó a Nelsa a “declarar la verdad y no beneficiar a nadie”, ofreciéndole el beneficio de la duda.
Durante su testimonio, se presentó un mensaje del chat de Tigre de Ricardo Almirón, que afirmaba que Maradona estaba en estado taquicárdico. El mensaje, fechado el 19 de noviembre de 2020 a las 07:57, describía el estado de Maradona y su rechazo a la atención médica.
Nelsa Pérez explicó que Medidom ofrecía servicios de enfermería para “cuidados domiciliarios”. En su declaración, indicó que para atender a Maradona habían contactado a Ricardo Almirón y Dahiana Madrid, ambos imputados, y que su coordinador era Mariano Perroni, también acusado en la causa de homicidio simple con dolo eventual.
Para la gestión diaria, Nelsa mencionó que habían formado un grupo de Whatsapp llamado Tigre, aclarando que no pusieron el nombre del paciente para que no se supiera que estaba en internación domiciliaria. “En ese chat se trataban novedades sobre la salud de Maradona”, explicó.
La mujer, ahora jubilada, había trabajado como coordinadora de enfermeros en Medidom, que brinda estos servicios a la prepaga del exfutbolista. Comenzó su declaración con una discusión incómoda sobre la diferencia entre internación domiciliaria y cuidados domiciliarios, ya que la empresa se refiere a “internación domiciliaria”, mientras que ella insistía en que solo proporcionaban cuidados. La diferencia, según ella, era crucial: “Si fuera internación tendría que armar un lugar como un hospital llevarlo a la casa”, enfatizó, visiblemente afectada por la situación.
Cansado, el fiscal Patricio Ferrari apuntó a los jueces: “¿Le puedo mostrar que en la etapa de instrucción declaró 14 veces internación domiciliaria?”. Recibió permiso para hacerlo, mientras Nelsa repetía “es cuidados, es cuidados”.
La audiencia también trató un sorprendente planteamiento del Ministerio Público Fiscal, que presentó a la testigo Mariana Flichman, quien había declarado previamente. Su testimonio fue relevante ya que era perito de parte en la Junta Médica por la imputada Nancy Forlini. Se argumentó que su rol como gestora de riesgos podría limitar la objetividad del informe presentado, lo que motivó a los acusadores y parte de la defensa a pedir su exclusión.












