“Los comisarios determinan que, aunque el piloto del auto 43 redujo ligeramente la velocidad antes de ingresar a la zona de una sola bandera amarilla, no disminuyó la velocidad de manera perceptible en el sector de bandera amarilla correspondiente. Reconocen que el piloto reaccionó a la bandera amarilla, pero no consideran que la reacción sea suficiente para cumplir con el reglamento. Por lo tanto, se impone una penalización en el extremo inferior de la escala de penalizaciones aplicable”, señala el informe oficial del GP de Barcelona-Cataluña.
El debate también se intensificó al observar que otros tres pilotos, que pasaron a una velocidad comparable por la curva 9 antes del incidente de Fernando Alonso, no recibieron sanciones. Estos fueron George Russell y Kimi Antonelli de Mercedes, y Lando Norris de McLaren, justo tres días después de que la FIA corrigiera un error al restituirle el podio a Pierre Gasly tras el Gran Premio de Mónaco.
La pregunta que surge es cómo se permiten estas disparidades dentro de la categoría más prestigiosa del automovilismo. La respuesta está en el Reglamento Deportivo de la Fórmula 1, que otorga a los comisarios la posibilidad de imponer puntos de superlicencia, pero sin la obligación de hacerlo. Aunque esta distinción parezca mera cuestión de redacción, tiene profundas implicaciones. Además, no existe un baremo específico que indique qué infracción corresponde a cuántos puntos de penalización.
El reglamento establece claramente en el Artículo 4.2 que los comisarios “podrán” imponer puntos, pero no se especifica con precisión cuándo y cómo. Esto queda a interpretación, generando una notable discrecionalidad. Esta ambigüedad genera situaciones en las que incidentes similares pueden resultar en sanciones diferentes, dependiendo de factores como el riesgo para otros pilotos o la actitud del infractor.
Además, la posibilidad de que las decisiones de los comisarios sean subjetivas ha sido motivo de inquietud entre los pilotos, quienes en una reunión con la FIA a finales de 2025 expresaron su deseo de contar con comisarios permanentes y con experiencia reciente en competencia.
La FIA ha buscado intentar modernizar este aspecto con un cambio en las directrices de 2026, aclarando que la cifra de puntos de penalización indicada puede variar, estableciendo que












