En abril, la economía reportó un crecimiento interanual del 1,6%, pero se registró una disminución del 1,5% en la medición desestacionalizada en comparación con marzo, según datos de Indec. En los primeros cuatro meses del año, el aumento acumulado es del 2,1%.
En cuanto a las tendencias cíclicas, se observó una mejora del 0,3%. El ministro de Economía señaló que este indicador, que ofrece una visión más estable de la actividad, “registró un incremento del 0,3% mensual y acumula 25 meses de crecimiento, convirtiéndose en la expansión más prolongada del indicador en casi 15 años”.
A lo largo del año, las variaciones mensuales en la actividad han mostrado una notable volatilidad, con dos incrementos y dos disminuciones; en abril, a pesar de la caída, se atenuó la contracción. Las comparaciones interanuales, por su parte, reflejan dos incrementos consecutivos, aunque el de abril (1,6%) fue considerablemente más bajo que el de marzo (6,2%).
De los 16 sectores que integran el indicador de actividad económica, la mitad experimentó contracciones. Pese a haber moderado su crecimiento, el sector agropecuario continuó siendo el principal motor detrás del aumento interanual en abril, con un incremento del 10,9%. La mayor variación fue para la explotación de minas y canteras, que alcanzó un 17,1%. Juntos, estos sectores explicaron casi la totalidad del crecimiento del mes.
Otros sectores que evidenciaron un desempeño positivo incluyeron intermediación financiera (4,5%), transporte y comunicaciones (2%) y electricidad, gas y agua (6,4%), aunque con menor peso en el total. No obstante, el sector pesquero destacó por su desempeño negativo (-28,4%), mientras que el comercio minorista y mayorista (-3,2%) y la industria manufacturera (-2,9%) restaron significativamente al resultado general, en conjunto representando casi la mitad del empuje que proporcionaron los sectores en crecimiento.
La industria reanudó su descenso tras ocho meses, interrumpido solo por el indicador de marzo (5,2%). Una situación similar ocurrió en la construcción, que volvió a declinar en abril (-1,8%) después de una breve pausa en su contracción en marzo (8,3%).
Según analizó un economista especializado, “los sectores donde Argentina presenta mayores ventajas comparativas continúan liderando la expansión. Sin embargo, gran parte del tejido productivo orientado al mercado interno aún no ha logrado consolidar una recuperación. Mientras persista esta brecha, será complicado superar la dinámica de avances y retrocesos mensuales”.
Un economista de una entidad observó que mayo se anticipa más débil, especialmente por la escasa dinámica en el consumo y la industria urbana, así como las lluvias que han retrasado la cosecha y dificultado la siembra de trigo. “La incógnita es cómo y cuándo el dinamismo del sector transable influirá en el resto. Con una inflación que muestra una tendencia a la baja y salarios formales que comienzan a observar un leve crecimiento real, hay razones para mantener una perspectiva optimista a mediano plazo”.
Sin embargo, este optimismo no es generalizado. Se indicó que el efecto positivo de los sectores ganadores sobre el resto de la economía será limitado, así como los impactos de una macroeconomía menos volátil, siempre que dependa de un tipo de cambio estable que, a su vez, complique los márgenes de los sectores con alta carga laboral.
Respecto a la apuesta del Gobierno en relación con el crédito, se considera difícil que esto por sí solo pueda revertir la tendencia contractiva del consumo. El aumento en los costos del crédito desde abril del año pasado ha llevado a una tasa de morosidad sostenida sin señales de descenso. Según datos recientes, la morosidad de familias ha aumentado del 12,1% al 12,7%, mientras que en empresas creció del 3,3% al 3,5%, y la del sector privado pasó del 7,3% al 7,7%.
Desde la misma entidad subrayaron que “la recuperación marginal de los salarios, impulsada por la desaceleración de la inflación, tampoco es suficiente”.
“Por ende, no detectamos factores sólidos que impulsen un crecimiento significativo en los próximos meses y mantenemos nuestra proyección de expansión de la actividad por debajo del 3% anual”, concluyeron.
Una consultora anhela una recuperación del 0,7% mensual en mayo, aunque excluyendo el sector agropecuario, se anticipa una contracción del 0,5%. En comparación interanual, se proyecta un aumento del 1,5%, no obstante, sin el 14% que se espera para el agro, “el resto de la economía mostraría una disminución del 0,7% anual, lo que generaría una contribución negativa de 0,6 puntos porcentuales sobre la variación total.”












