El economista Fausto Spotorno señaló que Argentina debe establecer un sistema financiero que opere en dólares con el fin de dirigir el ahorro local hacia inversiones productivas. En su opinión, la falta de un esquema que permita ofrecer créditos en esta moneda impedirá que los ahorros de los argentinos se empleen dentro del sistema financiero nacional o que permanezcan inactivos. “El ahorro en Argentina está en dólares. Si los argentinos empiezan a ahorrar en dólares y no tenemos un sistema financiero que dé crédito en dólares, nunca vamos a tener ese ahorro invirtiéndose en Argentina”, expresó. Spotorno recordó que tras la crisis de 2001 se eliminó el crédito en dólares, lo que ha llevado a que los depósitos en esa moneda se encuentren prácticamente sin uso en los bancos, limitando su contribución al financiamiento económico. “Si no tenés el crédito en dólares, no tenés el ahorro de los argentinos para financiar al sector productivo”, afirmó. El economista también analizó las razones detrás del colapso de la convertibilidad, indicando que el esquema inicial contaba con un alto nivel de reservas internacionales, las cuales cumplían una doble función: respaldar el valor de la moneda y asistir al sistema financiero en caso de retiros masivos de depósitos. Sin embargo, a lo largo del tiempo, las reservas empezaron a asignarse a múltiples fines y su volumen disminuyó. “Cuando llegó una crisis financiera importante, no había dólares suficientes para sostener al mismo tiempo la convertibilidad y al sistema financiero. No se podían defender las dos cosas y ahí se cayó todo”, explicó. Con respecto a este desafío, sugirió que una opción intermedia podría ser profundizar el desarrollo del mercado de capitales en dólares, el cual, a diferencia del sistema bancario, no genera un multiplicador monetario, lo que implica un menor riesgo de descalce financiero. No obstante, subrayó que este proceso aún se encuentra en sus primeras etapas. Destacó el crecimiento de las sociedades de bolsa y el desarrollo de aplicaciones que ya compiten con los bancos tradicionales, aunque reconoció que la transformación requerirá tiempo. “Hoy casi todas las grandes sociedades de bolsa tienen aplicaciones muy buenas que compiten con los bancos. Los propios bancos también están entrando en ese negocio. Creo que el futuro va por ahí, pero todavía estamos en pañales”, concluyó. Además, Spotorno comentó sobre el riesgo de la llamada “enfermedad holandesa”, un fenómeno económico que puede afectar a países que experimentan un significativo ingreso de divisas, lo que provoca una apreciación del tipo de cambio y reduce la competitividad de otros sectores económicos. Según su explicación, una manera de mitigar ese problema es facilitar la circulación de capitales para evitar que los dólares se queden inmovilizados en la economía. “Las soluciones que se entienden para un problema de enfermedad holandesa suelen ser habilitar lo mejor posible los flujos de capitales. Lo que querés es que esos dólares roten y no queden atrapados”, afirmó. En este contexto, añadió que otra medida sería permitir que las empresas realicen pagos al exterior de manera directa, sin que todas las divisas deban ingresar y luego volver a salir a través del Banco Central. “Una petrolera, por ejemplo, cuando tiene permitido hacerlo, puede realizar un pago al exterior directamente, en lugar de hacer entrar los dólares, pasar por toda la regulación del Banco Central y después volver a sacarlos”, explicó. Finalmente, planteó que una tercera alternativa implica que el Banco Central acumule reservas internacionales en los períodos de mayor ingreso de divisas, lo que permitiría moderar la apreciación del tipo de cambio. “Cuando el Banco Central compra dólares y acumula reservas, evita que el tipo de cambio se aprecie demasiado. Esa termina siendo una herramienta de defensa frente a ese fenómeno”, concluyó.
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