El Gobierno había buscado de manera urgente alternativas para evitar una situación desfavorable tras el anuncio de un feriado para recibir a los jugadores, pero la mayoría de los futbolistas que residen en Europa no están regresando al país, lo que frustra la intención de un acto de celebración que se esperaba en la Casa Rosada. Messi, por su parte, ha decidido regresar a Miami con su familia y ha permitido, en su rol de capitán, que el resto del plantel decida su propia forma de celebración. Esto ha llevado a que numerosos jugadores opten por no volver a Argentina, lo que desarticuló los planes gubernamentales.
El Presidente se apresuró a comunicar el feriado la noche después de que España venciera al equipo argentino, indicando que se haría en función de lo que decidan los jugadores y el cuerpo técnico acerca del día para festejar. Sin embargo, el anuncio no fue bien recibido por la Selección, que percibió que el Gobierno intentó obtener un beneficio político del mal momento vivido, sin antes consultar a los futbolistas.
La complejidad se agrava por la tensa relación entre el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y los integrantes del Gobierno de Milei, además de la falta de interés político tanto de Messi como de varios integrantes del equipo, que obstaculizan cualquier posibilidad de diálogo respecto a un recibimiento organizado. La Libertad Avanza parece ignorar las lecciones del Mundial de 2022, cuando la Selección, a pesar de haber ganado el torneo, rechazó una invitación a la Casa Rosada y ni siquiera saludó al por entonces ministro del Interior al aterrizar.
Karina Milei ha asignado a Diego Santilli la tarea de gestionar la llegada de los jugadores, aprovechando su antiguo vínculo con Tapia. Se evalúa que el actual jefe de gabinete asista a Ezeiza en la tarde de hoy, momento en que aterrizará el vuelo con parte del plantel.
La relación entre Tapia y Santilli data de cuando este último fue ministro de Ambiente y Espacio Público en Buenos Aires, y ha ido estrechándose a lo largo de los años. Por otro lado, los vínculos entre los Milei y la AFA se han deteriorado desde la llegada de Milei al poder. Las tensiones surgieron tras el rechazo de la AFA a las transformaciones propuestas por el Gobierno, junto a críticas sobre la organización deportiva y la transparencia en el fútbol. Se han presentando denuncias judiciales contra Tapia por diversos motivos, lo que ha incrementado la distancia entre las partes.
En cuanto a los jugadores que sí planean regresar al país, el arquero Emiliano “Dibu” Martínez podría estar dispuesto a saludar desde el balcón de la Casa Rosada, aunque no contaría con el respaldo de muchos de sus compañeros en tal iniciativa. Otros jugadores, como Cristian “Cuti” Romero, también han mostrado posturas distantes con las políticas de Milei.
En consecuencia y ante la ausencia de una celebración bien organizada con la AFA y un plantel incompleto, es probable que la Casa Rosada evalúe desestimar la promulgación del decreto para declarar feriado nacional, limitando en su lugar los saludos formales a funcionarios en Ezeiza y proponiendo que los jugadores celebren con la afición en la Plaza de Mayo.












