Néstor y Cristina Kirchner consideraban aún menos valiosas las instituciones; su forma de gobernar se basaba en el autoritarismo, buscando un control absoluto del periodismo, al punto de crear uno alternativo. Su proyecto político buscaba la perpetuación de una dinastía en el poder, promoviendo la célebre consigna de “vamos por todo”, que afortunadamente nunca lograron concretar. Utilizaron los servicios de inteligencia para acosar a políticos opositores, empresarios y periodistas. En un caso emblemático, el fallecido exjuez Claudio Bonadio descubrió, en la residencia de Cristina, carpetas repletas de informes de espionaje sobre adversarios y críticos. Aunque envió a sorteo ese hallazgo—que no era el motivo de su allanamiento—, el juez Marcelo Martínez de Giorgi, quien resultó designado, nunca investigó por qué una expresidenta acumulaba tanto material reservado sobre ciudadanos y dirigentes. Martínez de Giorgi, actualmente, ha sido criticado por apartar a los querellantes de la causa $LIBRA y así desacelerar la investigación sobre el poder vigente. En los tribunales, lo apodan el “nuevo Oyarbide”.
La reciente designación del exsecretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari, como director del Banco Nación sorprendió al ser publicada en el Boletín Oficial. Lanari, periodista y excolaborador de Manuel Adorni—quien ingresó al Gobierno en diciembre de 2023—, había dejado su cargo casi un mes antes, en medio de la crisis que siguió a la renuncia del exjefe de Gabinete.
Con una excelente relación con el presidente y su hermana, Karina Milei, secretaria general de Presidencia, Lanari recibió una oferta para continuar en la administración, lo que se considera un aval significativo en el entorno libertario.
A raíz de la derrota de Argentina ante España en la final del Mundial, algunos tuiteros libertarios expresaron mensajes xenófobos, instando a deportaciones y reavivando propuestas de arancelar educación y salud pública para los residentes no permanentes. El diputado bonaerense Agustín Romo, cercano a la estrategia oficialista, anunció la presentación de un proyecto de ley en este sentido, cuestionando la situación de extranjeros que acceden a servicios gratuitos mientras critican al país.
En Mendoza, continúan las controversias tras los comentarios de la vicegobernadora Hebe Casado, quien se refirió a la Selección de Francia como un “equipo africano de flojos modales”. La situación derivó en una denuncia penal y en un pedido de juicio político presentado por un grupo de dirigentes radicales, liderados por el abogado mendocino Miguel Mathus Escorihuela, al considerar que Casado incurrió en “conducta impropia” y “mal desempeño de sus funciones”, según lo estipulado en la Constitución de Mendoza.
Después de una reunión en la Casa Rosada, el Gobierno anunció que Javier Milei se encargará de presentar personalmente la reforma de la carta orgánica del Banco Central, un proyecto trabajado junto a sus ministros Federico Sturzenegger y Luis Caputo, así como con el actual titular de la entidad, Santiago Bausili. Fuentes cercanas anticiparon que la presentación podría realizarse por cadena nacional la próxima semana.
En un encuentro privado, la vicepresidenta y la jefa del bloque de senadores oficialistas mantuvieron una “cumbre”, definida como una ocasión para limar asperezas, en una Cámara alta desprovista de muchos legisladores por las vacaciones de invierno. Acordaron una nueva tregua, comprometiéndose a mantener sus posturas sin afectar el funcionamiento del Senado.
El Gobierno está trabajando en un nuevo paquete de desregulación económica destinado a modificar normativas históricas en sectores sensibles, que incluye la venta de medicamentos, la navegación fluvial, el mercado inmobiliario, ajustes en los arrendamientos rurales, la industria vitivinícola y el sistema financiero, entre otros.












