De Urquiza asumió el cargo en julio de 2024 y es el tercer funcionario vinculado a Mauricio Macri en ese ámbito desde el inicio del mandato de Javier Milei.
“Lo está evaluando”, afirmaron allegados a De Urquiza sobre su posible salida del Gobierno. “Estamos esperando que tome una decisión”, indicaron fuentes del Poder Ejecutivo que conocen las tensiones entre De Urquiza y Scioli.
Los rumores sobre una posible renuncia del subsecretario comenzaron a circular esta mañana, poco después de que se anunciara oficialmente que, en el marco de la reestructuración del gabinete, el área de Deportes volvería a la supervisión de Scioli, tal como era hasta noviembre pasado.
Sin embargo, en las últimas horas se deshicieron esos cambios, comunicando en el Boletín Oficial que se delegaba a la Secretaría de Scioli la capacidad de “suscribir convenios de colaboración en todos los asuntos vinculados al turismo, el ambiente y los deportes, con o sin erogación presupuestaria, con provincias, municipios u otras entidades, organismos y jurisdicciones”.
Esta decisión revirtió lo establecido en noviembre, cuando asumieron Santilli en el Interior y Manuel Adorni en la jefatura de Gabinete. En aquella oportunidad, la subsecretaría de Deportes dejó de depender de las áreas de Turismo y Ambiente, que estaban bajo la responsabilidad de Scioli.
En la Casa Rosada se reconocieron diferencias entre De Urquiza y Scioli, argumentando que el exgobernador bonaerense “estaba muy encima del área cuando dependía de él”, lo que llevó a que, al asumir Santilli, De Urquiza pidiera pasar a trabajar con él.
Asimismo, se informó que De Urquiza había solicitado figurar ad honorem en la subsecretaría para poder percibir el salario de director del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD). “El sueldo del ENARD era mayor”, afirmaron, aunque no brindaron detalles sobre los montos específicos.
Los conflictos no habrían sido únicamente con Scioli. Mario Moccia, presidente del Comité Olímpico Argentino (COA) y titular del ENARD, también le habría solicitado a De Urquiza que considerara dar un paso al costado. Moccia despidió, además, a Philippe Oudinot, persona de confianza de De Urquiza, justificando su decisión en una “reestructuración administrativa”.
Allegados a De Urquiza desestimaron estas versiones, apuntando que “el problema es Scioli y Moccia”. Agregaron que nadie había solicitado que se apartara del ENARD y sugirieron que “buscan quedarse con la caja del ENARD, que es pequeña, pero de fácil acceso”.
De Urquiza ocupa actualmente el cargo desde julio de 2024, siendo el tercer responsable de Deportes de la administración mileista, un sector que siempre ha estado bajo personas relacionadas con el expresidente Mauricio Macri. Su nombramiento fue en reemplazo del abrupto despido del exintendente de La Plata, Julio Garro, quien había asumido tras Ricardo Schlieper, un rosarino con experiencia como representante de futbolistas, que tuvo una breve gestión de solo tres meses.












