Un informe del IERAL revela que el recorte fiscal se concentró especialmente en 2024, con una caída del 24% en el gasto real del primer trimestre comparado con el mismo período de 2023. Sin embargo, se observó una recuperación en 2025 y 2026, con incrementos del 16% y 2% en el gasto del primer trimestre, respectivamente.
Desde 2024, el Ejecutivo ha realizado drásticos recortes en las transferencias discrecionales a las provincias, tanto en gastos corrientes como de capital, lo que llevó a los gobernadores a ajustar sus cuentas fiscales, salvo en los casos donde se trataron de compensar las pérdidas con ingresos propios.
En este contexto, el IERAL ha analizado la magnitud y el origen del ajuste fiscal provincial entre el primer trimestre de 2023 y el mismo período de 2026, buscando distinguir qué parte de la reducción de gasto se debió a decisiones nacionales y cuál a instancias provinciales.
Entre el primer trimestre de 2023 y el de 2026, las transferencias discrecionales a las provincias cayeron un 66%, equivalente a 1,7 miles de millones de pesos de junio de 2026. “Dado que el gasto total de provincias cayó en 4,4 miles de millones de pesos en el mismo lapso, se concluye que un 38% del ajuste fiscal en los últimos 3 años en provincias fue inducido por el recorte de transferencias discrecionales nacionales, mientras que el restante 62% fue producto de decisiones provinciales, seguramente influenciadas también por la caída de otros ingresos”, sintetizó el IERAL.
Del ajuste en el gasto corriente y de capital, se desprende que el 51% de la reducción en el gasto corriente fue resultado de decisiones provinciales, mientras que en el rubro de inversión esa proporción ascendió al 74%. Entre los primeros trimestres de 2023 y 2026, el gasto total nacional se redujo un 32% en términos reales, frente a una disminución del 10% en el gasto provincial.
El gasto a nivel nacional, sujeto a mecanismos de ajuste automático, mostró una caída real del 7,6% en el mismo período, en contraste con el 45,6% de las erogaciones que resultaron de decisiones discrecionales. En el ámbito provincial, excluyendo el efecto de la reducción de transferencias nacionales, el resto del gasto experimentó una caída real del 6,8% entre el primer trimestre de 2023 y el primero de 2026.
Por otro lado, según datos de Politikon Chaco, el total combinado de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires logró cerrar el primer trimestre con un superávit financiero equivalente al 0,1% del PBI, el más bajo desde 2012. Aunque las jurisdicciones subnacionales mantuvieron resultados positivos tanto en términos primarios como financieros, se evidenció un deterioro significativo respecto de años anteriores.
Durante este período, los ingresos totales de las provincias experimentaron una caída interanual real del 3,1%, mientras que el gasto total creció un 2,1% en términos reales. Esta combinación de recursos mermados y erogaciones crecientes ha reducido considerablemente el margen fiscal de las administraciones subnacionales. El resultado primario se situó en el 4,9% y el financiero en el 2,4%, muy por debajo de los niveles de 2025, que alcanzaron el 9,3% y el 7,4%, respectivamente.
Este deterioro es más alarmante si se considera que el primer trimestre suele ser el período con mayor holgura fiscal para las provincias. Así, el resultado de 2026 refleja un debilitamiento notable de las cuentas públicas subnacionales, marcando el menor superávit registrado para un primer trimestre en los últimos catorce años.












