La medida fue establecida mediante la Resolución 198/2026, publicada en el Boletín Oficial, y se enmarca en la planificación de un futuro proceso de licitación pública internacional para definir la continuidad de la concesión.
El contrato original de concesión comenzó a fines de 1994 y tenía una vigencia de 30 años. El plazo venció el 29 de diciembre de 2024. Desde entonces, la Secretaría de Energía estableció sucesivas extensiones transitorias para garantizar la seguridad de la población y de los bienes ubicados en la cuenca del río.
La primera prórroga se extendió hasta fines de 2025, mientras que posteriormente se estableció como fecha límite el 31 de agosto de 2026. Con la nueva resolución, el plazo se extiende hasta el 15 de diciembre de este año.
Para acceder a esta nueva extensión, la actual concesionaria deberá presentar una Carta de Adhesión dentro de los 10 días hábiles posteriores a la entrada en vigencia de la resolución.
En caso de no aceptar la propuesta estatal, la empresa deberá continuar con la generación de energía durante un período mínimo de 90 días. El mecanismo busca otorgar al Estado Nacional el tiempo necesario para adoptar las medidas destinadas a garantizar la continuidad de las actividades y el funcionamiento del sistema eléctrico.
Si se concreta la prórroga, la concesionaria deberá cumplir con las distintas condiciones establecidas en el contrato y en la normativa vigente.
La Secretaría de Energía justificó la extensión al señalar que los procesos de licitación de centrales hidroeléctricas requieren distintas etapas de planificación. Entre ellas se encuentran la revisión de los perímetros de concesión, la elaboración de manuales de seguridad y protección ambiental y la identificación de las inversiones necesarias para extender la vida útil de los activos.
El proceso también se desarrolla en el marco de la emergencia del Sector Energético Nacional, que se encuentra vigente hasta el 31 de diciembre de 2027.
Mientras avance la planificación para una nueva licitación pública internacional, la Subsecretaría de Energía Eléctrica continuará a cargo de la supervisión del funcionamiento de los complejos hidroeléctricos.












