La confrontación con el equipo colombiano será una de las pruebas más importantes para el conjunto de Núñez en este segundo semestre del año. La reprogramación del partido de ida, debido a un terremoto en Colombia, permitió que River llegara al encuentro con la tranquilidad de haber conseguido una victoria, un contexto muy diferente al que se vivió tras la derrota ante Tigre en Victoria.
Con renovado optimismo, el Millonario iniciará su camino en la fase eliminatoria de la Copa Sudamericana, donde cada partido se asemeja a una mini-final, ya que la obligación es ganar para avanzar o retirarse del certamen, sin margen para errores. Este torneo es uno de los objetivos más relevantes para 2026, lo que motivó a la institución a invertir sumas significativas en refuerzos como Ángel Correa y Thiago Almada.
El reto no solo recae en los jugadores. La atención también está centrada en Eduardo Coudet, quien deberá justificar la confianza que la dirección del club ha depositado en él, además de demostrar a los aficionados que su continuidad tiene fundamentos sólidos.
No es la primera vez que River, bajo la dirección del “Chacho”, enfrenta encuentros a eliminación directa. En el torneo Apertura pasado, el equipo superó tres etapas, aunque cayó en la final frente a Belgrano. También fue eliminado en la Copa Argentina tras perder ante Aldosivi en el inicio de este semestre. La estadística revela que los formatos de eliminación siguen siendo un desafío pendiente para el director técnico.
El partido de ida contra Independiente Santa Fe se disputará este miércoles en Colombia y la vuelta tendrá lugar una semana después en Buenos Aires. En medio del proceso de reestructuración del plantel y la incorporación de nuevas piezas, River está obligado a adaptarse y cumplir con las expectativas. De no ser así, la incertidumbre podría volver a acechar el Monumental.











